Dicen que todos tenemos una escena de película marcada a fuego en la memoria. Una frase que sabemos de corrido, un diálogo que repetimos con amigos, una voz que todavía nos lleva a la infancia o a una tarde frente al televisor. Sebastián Casciani entendió eso y decidió convertirlo en una experiencia colectiva, lúdica, viral y profundamente nostálgica.
Así nació Dobla Jam, una propuesta mendocina que funciona como un karaoke, pero en lugar de canciones, invita al público a doblar escenas clásicas del cine y la televisión frente a una audiencia. Lo que empezó casi como una idea para probar entre amigos se transformó en un fenómeno que ya pasó por distintos escenarios de Argentina y América Latina.
Casciani se presenta como sonidista audiovisual, pero también como artista. Y esa segunda palabra, cuenta, le llevó tiempo asumirla. “Faltaba entender que no era un pecado ser artista”, dijo en diálogo con Erika García en el ciclo de entrevistas de Andino Streaming.
Su vínculo con el sonido empezó desde chico, cuando le pidió una guitarra a su padre y, casi sin darse cuenta, comenzó a componer canciones. A los 14 años ya tenía una banda, y a los 20 empezó a estudiar cine. Allí apareció una certeza: su camino estaba en el sonido audiovisual. “Ni bien entré a estudiar cine dije: a mí me gusta el sonido. Creo que tiene que ver con mi parte de músico”, recordó.
SEBASTIÁN CASCIANI, Andino Streamin
El oficio invisible detrás del cine
Antes de crear Dobla Jam, Casciani trabajó en doblaje, edición y postproducción sonora. Luego se mudó a Buenos Aires, donde ingresó como pasante en uno de los estudios más importantes del país y comenzó a trabajar como artista de Foley, una tarea tan fascinante como desconocida para el gran público. “El artista de Foley es el que hace los sonidos de las películas. Estoy encerrado en un cuartito, muevo vasos, hago pasos, cierro puertas. Todos los sonidos se recrean de nuevo”, explicó.
Esa experiencia lo llevó a participar en grandes producciones audiovisuales, entre ellas El encargado, Belén, Viudas negras y una serie internacional con productores de peso mundial. Sin embargo, en medio de ese crecimiento profesional, algo empezó a incomodarlo. “Estaba creyendo cumplir el sueño de mi vida y sentía que todo se me apagaba”, confesó.
Cuando cumplir un sueño no alcanza
El punto de quiebre llegó cuando se dio cuenta de que necesitaba volver a crear algo propio. Aunque estaba trabajando en producciones importantes, el ritmo y la exigencia empezaron a pasarle factura. “Me cansé porque me tuve que dar cuenta de que yo era artista, que me gusta crear cosas”, contó.
La decisión de renunciar no fue sencilla, pero fue necesaria. “Yo renuncié sin saber qué iba a hacer”, admitió. Lo que sí sabía era que necesitaba recuperar una parte de sí mismo que había quedado en pausa.
La pregunta que dio origen a Dobla Jam
La idea nació de una observación simple: así como muchas personas recuerdan canciones completas, también recuerdan diálogos de películas con precisión, ritmo y emoción. “Existen los karaokes porque la gente se sabe de memoria las canciones. Bueno, yo me sé de memoria escenas de películas”, explicó Casciani.
A partir de esa premisa, Dobla Jam tomó forma como un espacio donde el público puede elegir una escena, subir al escenario y doblarla en vivo. Shrek, Disney, clásicos animados y escenas populares se convirtieron rápidamente en parte del repertorio más pedido. “Es un karaoke de películas. En vez de cantar, la gente hace diálogos de películas”, resumió.
SEBASTIÁN CASCIANI, Andino Streamin
Una comunidad inesperada
Lo que Casciani no imaginó al comienzo fue que Dobla Jam iba a construir una comunidad. El público no solo va a mirar: participa, se anima, se reconoce en otros fanáticos y encuentra un lugar seguro para jugar. “La Dobla Jam es muy inclusiva. Va mucha gente con alguna neurodivergencia y se siente demasiado seguro”, contó.
En ese punto, el proyecto dejó de ser únicamente un espectáculo para convertirse también en un espacio de pertenencia. “Hay gente a la que le hemos cambiado un poco la vida, de verdad, porque lo disfrutan y van a todas las Dobla Jam”, expresó.
De Mendoza a otros escenarios
La primera prueba fue en Mendoza, donde Casciani tenía amigos vinculados al doblaje y necesitaba sentir el apoyo de su lugar de origen. “Yo necesitaba que me apapacharan, necesitaba estar arriba de un escenario, necesitaba crear algo nuevo”, dijo.
La respuesta fue inmediata. Al poco tiempo, el proyecto llegó a Buenos Aires y el primer video del evento explotó en redes sociales. Desde entonces, Dobla Jam empezó a viajar por distintos países y ciudades. Chile, Costa Rica, Colombia, México y Venezuela fueron algunos de los destinos donde el formato comenzó a crecer, mientras ya se proyectan nuevas fechas en otros países de la región y también en Estados Unidos.
Ser feliz como forma de éxito
Cuando habla de éxito, Casciani no lo mide solamente en números, viajes o funciones. Lo asocia con algo más profundo: poder vivir de lo que le gusta y sentir que está haciendo lo que realmente desea. “Vivo de lo que me gusta. Hoy me dedico cien por ciento a la Dobla Jam y para mí es un sueño”, afirmó.
Después de haber tenido bandas, de trabajar en grandes producciones y de atravesar momentos difíciles, hoy siente que encontró un equilibrio. “Este quizás es el mejor momento de mi vida. Soy muy feliz”, aseguró.
SEBASTIÁN CASCIANI, Andino Streamin
El consejo para quienes buscan su camino
Sobre el final de la charla, Casciani dejó una reflexión para los jóvenes que sienten que deben irse de Mendoza para encontrar oportunidades. Su mirada no romantiza las decisiones difíciles ni vende fórmulas simples. “Mudarse a Buenos Aires no garantiza nada”, advirtió.
Y agregó una idea que resume buena parte de su historia: “Lo único que sirve es ser feliz y hacer algo que te llame, que te haga vibrar, que te caliente la sangre y que quieras hacerlo con todo lo que tenés adentro”.
Dobla Jam nació de una escena recordada, de una pregunta simple y de una necesidad personal de volver a crear. Pero, en el camino, se convirtió en algo más: una celebración colectiva de esas películas que todos llevamos guardadas, listas para volver a sonar en la voz de cualquiera que se anime a subir al escenario.
Mirá la entrevista completa en Andino Streaming
Embed - Sebastián Casciani: la historia del mendocino que creó Dobla Jam, el karaoke viral de películas