El peronismo de la provincia de Mendoza transita etapas de reconstrucción y, mientras se concentra en discutir internamente (y en público), otros actores sociales ejercen sectorialmente la oposición al Gobierno local.
Los dos grandes sectores del peronismo local discuten por redes sociales. Pero las críticas al Gobierno de la provincia de Mendoza surgen de otros lugares.
El peronismo de la provincia de Mendoza transita etapas de reconstrucción y, mientras se concentra en discutir internamente (y en público), otros actores sociales ejercen sectorialmente la oposición al Gobierno local.
Esta semana hubo ejemplos claros de esa situación. Hubo reclamos en la Casa de Gobierno de productores, técnicos y pilotos del este y el sur mendocino por el freno al sistema de lucha antigranizo, y las protestas se replicaron en otras partes de la provincia.
Asimismo, también se consumó un nuevo paro de actividades de uno de los gremios que mantiene paritarias en el Estado. Esta vez fue el turno de la Asociación Mendocinas de Profesionales de la Salud (Ampros), que impulsó una huelga de 48 horas.
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En paralelo, la oposición política aún no encuentra su rumbo luego de los resultados de los comicios de 2023. El peronismo - que salió tercero en las elecciones provinciales - agranda su interna y no se observa, aún, la voluntad de unidad de cara a su ordenamiento interno.
En noviembre se deben realizar la renovación de autoridades del partido y hay dos espacios bien diferenciados en camino: el "de los intendentes" y el que encabeza La Cámpora.
Los pases de factura por el resultado de la elección de septiembre volvieron a surgir en los últimos días a través de las redes sociales, una situación que seguramente se repetirá hasta que se acerca la fecha del comicio.

