Crece la tensión política

Más acusaciones cruzadas por los incidentes en Jujuy

Los violentos incidentes en la provincia de Jujuy por la reforma constitucional, reflejan una vez más la realidad de la política nacional.

Tras los violentos incidentes en la provincia de Jujuy a raíz de la reforma constitucional, el gobernador Gerardo Morales responsabilizó al presidente Alberto Fernández y a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner por los sucesos. En una verdadera batalla twittera, los líderes políticos no hiceron más que acusarse mutuamente en una suerte de carpetazos de poder, trayendo consigo un aumento en las ya tensionadas relaciones entre el oficialismo y la oposición nacional.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, convocó una conferencia para brindar cierta seguridad al respecto, sin embargo, lejos del objetivo inicial, sus declaraciones encendieron una mecha difícil de apagar con el gobierno jujeño: Fernández anunció la implementación de un paquete de acciones legales a través del Ministerio de Justicia para determinar la constitucionalidad de la reforma planteada por Morales.

Además, instó al gobernador a no utilizar al pueblo jujeño como "banco de pruebas de represión" y aseguró que el gobierno nacional brindará apoyo si se decide a promover un diálogo, destacando que los hechos de represión y violencia estatal en Jujuy son inadmisibles en la vida democrática por lo que, ante la alerta y condena de organismos internacionales de derechos humanos, se enviará a funcionarios de derechos humanos a la provincia para investigar la situación.

https://twitter.com/CasaRosada/status/1671592687588499456

Por su parte, el gobernador jujeño defendió la nueva Constitución y criticó a sus acusadores de "hipócritas", señalando nuevamente que los violentos incidentes que ocurrieron en Jujuy el martes, en los que manifestantes intentaron tomar y prender fuego a la legislatura provincial, fueron ideados por agrupaciones políticas afines al gobierno nacional, responsabilizando en el proceso a los propios Fernández.

Frente a las acusaciones y fiel a su estilo, la vicepresidente de la Nación se encargó de redoblar la apuesta y acusar de mentiroso al dirigente jujeño, denunciando "represión" por parte del gobierno provincial y pidiendo a Morales que asuma la responsabilidad por los hechos, comparando los incidentes y la consecuente represión con lo ocurrido en diciembre de 2001, retrotrayendo así una oscura sombra de la historia argentina.

https://twitter.com/CFKArgentina/status/1671233808128004096

En un tweet, Morales respondió duramente: "Vicepresidenta, usted no tiene en su ADN más que violencia y corrupción".

https://twitter.com/GerardoMorales/status/1671316054474203137

Una guerra twittera sin cuartel

Sin dudas la tarde se tiñó de virotazos entre acusiones y reproches que lejos conllevan a la solución pacífica en inmediata del conflicto. Pese a las razones propias de cada espectro, ambas parte poco hicieron para llevar calma a la población de todo un país que mira atenta al desarrollo de un conflicto que lejos dista de solucionarse inmediatamente.

Morales señaló recientemente la hipocresía oficialista, tildando de mentiroso al Presidente y desafiándolo irónicamente en Twitter junto a Cristina Kirchner a leer los artículos pertinentes de la Constitución de Jujuy que protegen el derecho a la protesta pacífica. En ese sentido, recordó algunos incidentes anteriores en los que ocurrieron también otros actos de violencia en la provincia en 2015.

https://twitter.com/GerardoMorales/status/1671610393389670404

Finalmente y ante las denuncias formuladas por la dirigencia oficialista nacional, Morales publicó una serie de notas enviadas a diferentes funcionarios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y representantes de la ONU para informarles sobre la situación en Jujuy y resaltar la legitimidad de la nueva Constitución provincial.

https://twitter.com/GerardoMorales/status/1671636413543006210

Lejos de encontrar puntos de encuentro y darle la seriedad que esta situación conlleva, el conflicto jujeño no hace más que decantarse en una batalla de acusaciones cruzadas, donde la dirigencia política de un país entero actúa con la irresponsabilidad propia de quienes viven ajenos a los conflictos de una sociedad que, lejos de encarnizarse en la lucha política, solo aspira a la estabilidad y que a duras penas puede alcanzar.

Solo queda esperar a que la "política iluminada" pueda encontrar finalmente una resolución pacífica a un conflicto que hoy por hoy atraviesa a todo un país y que sí, está muy lejos de Twitter.

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