La provincia de Mendoza presentó una nueva herramienta financiera destinada a empresas de base tecnológica y proyectos innovadores, las llamadas startups. El fondo apunta a facilitar el acceso al capital para emprendimientos en etapas de crecimiento
La nueva herramienta financiera busca impulsar emprendimientos tecnológicos y empresas innovadoras. Apuntará a proyectos con potencial de crecimiento y expansión.
La provincia de Mendoza presentó una nueva herramienta financiera destinada a empresas de base tecnológica y proyectos innovadores, las llamadas startups. El fondo apunta a facilitar el acceso al capital para emprendimientos en etapas de crecimiento
Mendoza sumó una nueva herramienta para impulsar el desarrollo del ecosistema emprendedor local. Se trata de un fondo de inversión orientado a startups y empresas innovadoras, que buscará aportar financiamiento a proyectos con potencial de crecimiento y escalabilidad.
La iniciativa fue presentada por el CFI en la provincia por el gobernador de Mendoza y el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe; y forma parte de una estrategia que apunta a fortalecer el acceso al capital para emprendimientos tecnológicos, uno de los principales desafíos que enfrentan las empresas emergentes una vez superada la etapa inicial de desarrollo. Según se informó, el ticket promedio de inversión será de alrededor de US$400.000 por proyecto.
La presentación del programa Innova CFI se realizó en el Área de Innovación de la Universidad Nacional de Cuyo, en el Mendoza TIC Parque Tecnológico de Godoy Cruz.
Las startups son empresas jóvenes que suelen basarse en la innovación tecnológica y buscan desarrollar productos o servicios con capacidad de crecer rápidamente.
A diferencia de los emprendimientos tradicionales, estas compañías suelen requerir importantes inversiones en investigación, desarrollo, tecnología y talento humano antes de alcanzar niveles de rentabilidad.
Por ese motivo, el acceso al financiamiento resulta clave para que puedan expandirse, contratar personal, abrir nuevos mercados o mejorar sus productos.
En muchos casos, los emprendedores recurren a inversores privados, fondos de capital de riesgo o programas de financiamiento público para obtener los recursos necesarios para crecer.
La herramienta presentada en Mendoza está pensada para acompañar a empresas que ya superaron las etapas más tempranas de desarrollo y necesitan capital para escalar sus operaciones.
El esquema contempla inversiones promedio cercanas a los US$400.000, aunque el monto puede variar según las características y necesidades de cada proyecto.
La propuesta busca conectar a emprendedores con inversores y generar un mecanismo que permita canalizar recursos hacia sectores vinculados a la economía del conocimiento, la innovación y la tecnología.
Además del aporte económico, este tipo de fondos suele brindar acompañamiento estratégico, mentorías y acceso a redes de contactos que facilitan el crecimiento de las empresas.
El fondo se basa en un esquema de financiamiento flexible adaptado a modelos de negocio intensivos en investigación y desarrollo (I+D). El instrumento utilizado es la deuda condicionada, un préstamo que comienza a repagarse cuando el proyecto alcanza el éxito comercial, con cuotas proporcionales a la facturación de la empresa.
Además, el financiamiento cuenta con una cláusula de convertibilidad, lo que permite que la inversión se transforme en participación accionaria sin intervenir en el management de la compañía.
Para ingresar al programa, se requiere que la empresa se encuentre constituida o en trámite, tener una antigüedad máxima de 7 años, contar con un nivel de desarrollo TRL-4, presentar un plan de inversión de hasta 24 meses y que la actividad de I+D se realice en la Argentina.
Las condiciones generales de financiamiento:
Hasta el momento, Innova CFI ya se lanzó de manera oficial en Río Negro, Entre Ríos y Mendoza.
En los últimos años, Mendoza se ha posicionado como uno de los polos de innovación más importantes del interior del país. La provincia cuenta con un ecosistema integrado por universidades, incubadoras, aceleradoras, cámaras empresariales y organismos públicos que trabajan en el desarrollo de emprendimientos tecnológicos.
La creación de nuevas herramientas de financiamiento aparece como uno de los factores clave para evitar que los proyectos locales deban buscar capital exclusivamente fuera de la provincia o del país.
Los impulsores de la iniciativa sostienen que el objetivo es generar condiciones para que más startups mendocinas puedan crecer, atraer inversiones y generar empleo calificado.
El financiamiento de startups ha ganado protagonismo en Argentina durante la última década, especialmente en sectores vinculados al software, la biotecnología, la agrotecnología, las fintech y los servicios basados en conocimiento.
Sin embargo, el acceso al capital sigue siendo una de las principales dificultades para los emprendedores, especialmente en etapas de expansión.

