El diputado nacional Julio Cobos se mostró crítico frente al Gobierno Nacional por el grave deterioro de la Ruta Internacional 7 en el tramo Uspallata-Cristo Redentor.
Julio Cobos alertó sobre el estado crítico de la Ruta 7, clave para la conexión con Chile, y exige una solución inmediata para evitar accidentes.
El diputado nacional Julio Cobos se mostró crítico frente al Gobierno Nacional por el grave deterioro de la Ruta Internacional 7 en el tramo Uspallata-Cristo Redentor.
El exgobernador describió la situación como "cero mantenimiento" y advirtió que el pavimento de hormigón está completamente fisurado y agrietado, poniendo en peligro a miles de familias y transportistas que circulan diariamente por el corredor Bioceánico.
Cobos subrayó la urgencia de inversión para resolver el deterioro de la ruta, que atribuye al uso constante y a las condiciones climáticas de la zona, como la nieve y las lluvias de verano. Propuso que, si no hay financiamiento estatal, debería considerarse la inversión privada a cambio de peaje para evitar una destrucción total del tramo en la próxima temporada alta.
Según el exvicepresidente, la falta de mantenimiento periódico acorta significativamente la vida útil de la ruta y eleva los costos de reconstrucción. Cobos argumenta que, cuando una infraestructura alcanza su valor residual, el mantenimiento se vuelve ineficiente y resulta más caro, por lo que la reconstrucción es la única alternativa viable.
Cobos también criticó el "bajo peaje o, en algunos casos, el tránsito liberado en el puesto de Las Cuevas", previo al Túnel Internacional. Expresó su frustración al observar la notable diferencia de mantenimiento entre el tramo argentino y el chileno, afirmando que esto representa una" vergüenza". "Es preferible pagar un peaje que afrontar las consecuencias de un accidente debido al mal estado del camino", concluyó.
El senador remarcó que el problema no se limita a la falta de mantenimiento, sino también a la falta de planificación a largo plazo. Para Cobos, invertir en mantenimiento periódico es más económico que una reconstrucción completa y, además, contribuye a salvar vidas.
"La irresponsabilidad de desfinanciar esto tiene un costo altísimo. La seguridad de los vehiculos que transitan y la competitividad de nuestra economia en el Paso internacional que concentra el mayor tránsito -tanto de pasajeros como de cargas- está en jaque. La infraestructura pública no es consecuencia sino causa del desarrollo", finalizó.

