El presidente Javier Milei intenta retomar la iniciativa política tras las elecciones legislativas, en un contexto atravesado por tensiones internas, dificultades económicas y el impacto del caso que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Javier Milei negocia con gobernadores aliados para sostener su agenda legislativa en medio de tensiones internas y dificultades económicas.
El presidente Javier Milei intenta retomar la iniciativa política tras las elecciones legislativas, en un contexto atravesado por tensiones internas, dificultades económicas y el impacto del caso que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Luego de consolidar respaldo electoral con un discurso “anticasta”, el oficialismo enfrenta ahora el desafío de avanzar con su agenda en el Congreso.
Para impulsar proyectos clave —como el presupuesto, la reforma laboral y el régimen penal juvenil— el Gobierno se vio obligado a negociar con gobernadores aliados, incluidos dirigentes de origen peronista.
Estos acuerdos responden, en gran medida, a la necesidad de sostener las economías provinciales en un contexto de presión política y económica.
En ese marco, la Casa Rosada vuelve a activar recursos y busca recomponer su estrategia parlamentaria.
El escenario económico sigue siendo un condicionante central. La inflación continúa elevada y se suman factores externos, como el aumento del precio del petróleo en medio de la crisis en Medio Oriente.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la suba del crudo impactará en los precios y planteó la necesidad de estabilizar el valor de los combustibles por un período limitado.
El foco principal de tensión interna gira en torno a Manuel Adorni, cuya situación judicial y patrimonial genera preocupación dentro y fuera del Gobierno.
A pesar de las críticas, tanto Milei como su hermana Karina Milei lo consideran una pieza clave y sostienen su respaldo, al menos hasta que avancen las investigaciones.
Incluso sectores enfrentados dentro del oficialismo, como el entorno de Santiago Caputo, mostraron señales de apoyo en medio de la crisis.
El fiscal Gerardo Pollicita impulsa medidas de prueba para determinar la evolución de su patrimonio y posibles inconsistencias.
Además, se investiga su actividad reciente en viajes al exterior y sus ingresos antes y después de asumir funciones.
La situación se trasladará al Congreso el próximo 29 de abril, cuando Adorni deberá presentar su informe de gestión ante la Cámara de Diputados.
La oposición ya anticipa un escenario de fuerte confrontación, con miles de preguntas vinculadas tanto a la gestión como a su situación personal.
Mientras tanto, aliados como el PRO evitarían impulsar medidas más duras, como una eventual interpelación.
Para el Gobierno, el frente judicial se volvió prioritario. En paralelo al caso Adorni, sigue de cerca el proceso de designación de jueces y fiscales en el Senado.
También surgieron nuevas polémicas, como los créditos hipotecarios otorgados a funcionarios en el Banco Nación, lo que derivó en denuncias de la diputada Mónica Frade.
En ese contexto, la ministra Sandra Pettovello desplazó a un funcionario de su cartera tras conocerse su acceso a uno de esos créditos.
Pese al desgaste político, dentro del Gabinete predomina la decisión de sostener a Adorni, en línea con el pedido del Presidente.
Sin embargo, algunos sectores admiten en privado que el caso podría extenderse y afectar la capacidad del Gobierno para reunir apoyos en el Congreso.
Por ahora, Milei mantiene su respaldo “contra viento y marea”, convencido de que su jefe de Gabinete podrá aclarar su situación ante la Justicia.

