El gobernador Alfredo Cornejo, acompañado por la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y la subsecretaria de Ambiente, Nuria Ojeda, presentó el nuevo proyecto de Ley de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).
El cierre definitivo del basural de Puente de Hierro marca el inicio de una nueva etapa. Guaymallén será el primer municipio en tener aprobado el destino final de los residuos sólidos urbanos.
El gobernador Alfredo Cornejo, acompañado por la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, y la subsecretaria de Ambiente, Nuria Ojeda, presentó el nuevo proyecto de Ley de Residuos Sólidos Urbanos (RSU).
El proyecto será enviado a la Legislatura en los próximos días. También participaron el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, y el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente.
Uno de los anuncios más destacados fue el cierre definitivo del basural a cielo abierto de Puente de Hierro, el más grande de Mendoza. “Estamos cerrando el basural más grande de la provincia, es un paso clave para el cuidado del ambiente de Mendoza y una señal clara de hacia dónde vamos en el tratamiento de residuos”, afirmó Cornejo.
Además, esta iniciativa marcará un precedente en Guaymallén, ya que será el primer municipio en tener aprobado el destino final de los residuos sólidos urbanos. El cierre y remediación del basural más grande de la provincia, es un paso histórico en material ambiental y social.
La iniciativa implica una profunda transformación en la zona, donde actualmente viven 30 familias que subsisten gracias a la recolección informal de residuos. Además, se estima que al menos 15 barrios se ven directamente afectados por la contaminación generada por este foco ambiental.
En respuesta, el equipo de Desarrollo Social de la Municipalidad de Guaymallén ya comenzó a trabajar en el lugar, brindando asistencia alimentaria a las familias a través de bolsones y módulos. Asimismo, se los capacitará para ser incorporados al Centro Verde, el centro municipal de reciclaje, lo que les permitirá acceder a una salida laboral formal.
El proyecto de ley busca modernizar y ordenar la gestión de residuos urbanos a través de políticas de sostenibilidad, salud pública, inclusión social y equidad territorial. Se propone la creación de un Sistema Provincial de Residuos, con competencias claras, estándares mínimos garantizados, mecanismos de control y sanciones, y una fuerte apuesta a la participación ciudadana.
“Queremos ir más allá: este plan busca ordenar la administración de residuos y dar un horizonte claro de ejecución”, señaló Cornejo. El mandatario también destacó la necesidad del compromiso municipal para lograr los objetivos propuestos. “Presentar un plan es mirar al futuro, pero sin el compromiso concreto de los municipios, es difícil avanzar. Por eso valoramos especialmente la decisión del Municipio de Guaymallén”, remarcó.
Esta vez, el plan se apoya en un nuevo marco normativo y en un fondo provincial específico que prevé sanciones efectivas. “El plan tiene un componente educativo, pero también una parte coercitiva. No alcanza con declarar una cultura ambiental: necesitamos cambiar conductas, y eso se logra con incentivos, pero también con sanciones”, afirmó.
En tanto, el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, celebró la clausura de Puente de Hierro, al que calificó como “el pasivo ambiental más importante de Mendoza”. Explicó que ahora el 100% de los residuos del departamento se dispone en el relleno sanitario El Borbollón. “Esto es posible gracias a una administración municipal austera y eficiente que permite afrontar este desafío con recursos propios”, subrayó.
Finalmente, Calvente valoró la coincidencia entre la acción municipal y el nuevo plan provincial: “Estamos ante la acción ambiental más importante de los últimos 30 años del municipio. Coincido con el Gobernador en que este es el mejor ejemplo de que el plan provincial puede ejecutarse, y que los municipios somos actores clave para su implementación. Hoy damos el primer paso y lo hacemos con orgullo”.
Por su parte, la ministra Jimena Latorre destacó el cierre del basural como un “hito ambiental para Mendoza” y explicó que el proyecto surge del trabajo conjunto con los 18 municipios. “Esto no es un trabajo burocrático ni de escritorio. Es fruto de la consulta directa con los equipos de ambiente de los departamentos”, indicó.
La ministra también enfatizó el impacto positivo de la iniciativa: “Esto no es un gasto: es una inversión en salud pública, en desarrollo productivo y en competitividad. Certificar la disposición final de residuos permite a nuestras industrias mejorar su posicionamiento, incluso en mercados internacionales”.

