El terremoto de Javier Milei excede a la política local
Sergio Massa advirtió que en Estados Unidos están sorprendidos por el proyecto de Javier Milei. Los BRICS discuten desdolarizar el comercio internacional.
La cumbre de los BRICS analiza proeyctos desdolarizadores de la economía internacional, exactamente lo contrario de los que se propone para la Argentina desde el espacio de Javier Milei.
La magnitud del terremoto que provocó en la política interna argentina y en sus relaciones internacionales el triunfo de Javier Milei en las PASO 2023 todavía no puede medirse. En lo local el clima se enrareció al máximo, parte por la conmoción y en otra parte por la horrible, escasa o nula reacción de la política ante la sorpresa.
Mientras Sergio Massa reaccionó convalidando la devaluación solicitada por el FMI sin ninguna contrapartida para mitigar sus efectos, Patricia Bullrich quedó absorta y sola, a pesar de la victoria en su interna. La reacción de Mauricio Macri de salir rápidamente a jugar a dos bandas (o una sola) con Javier Milei le causó a la candidata más estupor que la propia buena elección del libertario.
En el plano internacional las preguntas se acumulan y ayer el propio Ministro de Economía blanqueó los comentarios de sorpresa que recibió en sus primeras reuniones en suelo americano sobre el proyecto de dolarización de Milei. Inconsulto, ahora nos enteramos, con quien imprime la moneda que el vencedor de las PASO quiere hacer circular como moneda oficial de la Argentina. Quizás allí haya que encontrar alguna de las razones por las cuales los adláteres de Milei salieron en las últimas horas a poner paños fríos al proceso dolarizador prometido en la campaña.
Sergio Massa.png
El Ministro de Economía Sergio Massa, desde Estados Unidos anunció nuevos créditos y aseguró que allí están sorprendidos por el proyecto dolarizador de Javier Milei.
El terremoto también llegó a la posible y conversada entrada de Argentina al grupo de los BRICS, aunque aquí las lecturas son múltiples.
Por un lado la interna brasileña entre la diplomacia de carrera y la política de Lula. Mientras los diplomáticos tradicionales (en alianza con Sudáfrica) no ven con buenos ojos el proceso de ampliación del bloque ya que -según ellos- permitiría que en poco tiempo el eje Chino-Ruso tome el control político de los BRICS rompiendo el equilibrio. Lula agita el crecimiento del grupo como una forma de equilibrar fuerzas a nivel mundial y consolidar un proceso lento pero estable de desdolarización de la economía mundial. Exactamente el camino contrario al que quiere iniciar el ganador de la PASO.
El mandatario brasileño -que sigue muy de cerca todos los acontecimientos de la Argentina- sabe que apurar la entrada de su socio del Mercosur y algún otro país como Arabia Saudí y Egipto no desnivelaría demasiado el bloque y podría ser un freno para las ideas dolarizadoras argentinas pero teme se extiendan por América Latina.
Con su habitual elegancia el mandatario brasileño en sus redes sociales aseguró que “El Brics no es un contrapunto al G7 (grupo de los siete, integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido), ni al G20 (de los 20 países industrializados y emergentes), ni contra nadie” y aseguró que el bloque quiere organizarse “como el Sur Global, algo que antes no existía. Somos importantes en el debate mundial, sentados en la mesa de negociaciones, en pie de igualdad con la Unión Europea y Estados Unidos”.
LULA NA ÁFRICA DO SUL | @LulaOficial chegou nesta segunda à África do Sul para a 15ª Cúpula do BRICS, a primeira presencial desde a pandemia. Com mais líderes africanos, estarão em pauta a expansão do BRICS e a discussão sobre uso de moedas locais para transações comerciais. pic.twitter.com/vJJtsY7i7m
Según el embajador Eduardo Saboia, integrante del Ministerio de Relaciones Exteriores del Brasil, el encuentro tendrá tres temas principales. Primeramente, la expansión del bloque, punto en el que el exsindicalista sugirió la posibilidad de adhesión de Arabia Saudita y Argentina, la discusión sobre el uso de una moneda común para las transacciones comerciales entre las naciones del Brics y por último la visibilidad de los problemas africanos.
En ese contexto mientras Lula ¿y China? presionan para la entrada de Argentina en nuestro propio gobierno la interna por entrar o no a los BRICS es feroz aunque poco conocida. El albertismo cuya defensa queda en solitario por parte del Canciller sigue adscribiendo a la Linea Beliz/Arguello de desandar el camino y unirse fuertemente a los Estados Unidos. Mientras el sector identificado con la vicepresidenta por convicción y el Ministro de Economía por necesidad y pragmatismo presionan para lograr una definición rápida y positiva de la entrada al bloque.
La necesidad de tener un resguardo financiero que permita pagar incendios con el FMI (como pasó con los dos últimos pagos) y generar contrapesos geopolíticos además de garantizar dinero fresco para inversiones de infraestructura son argumentos suficientes para seguir acelerando la entrada a los BRICS.
Esa interna no está saldada y el resultado electoral trajo un nuevo capítulo. Habrá que estar muy atento a lo que exprese el canciller Cafiero en su mensaje en video a la asamblea de los BRICS ¿será un mensaje formal o pedirá la rápida inclusión?, allí habrá una señal de quien se impuso en una nueva, inclasificable, y contraria a toda lógica, interna en el Ejecutivo.