Estos últimos días, (15 días para las elecciones 2023) he advertido aún con la situación compleja de pobreza y marginalidad por todos conocida, un clima de paz social, que interpreto como que la sociedad, acepta pacientemente u otorga esa paz, en función de tener una decisión tomada respecto al futuro electoral. Es un silencio colectivo que parte de esa decisión tomada de producir un cambio en favor de Javier Milei, aún a riesgo que suceda lo que tenga que suceder. Y que es más sencillo esperar dos semanas más y ……echarlos a todos…que revelarse y manifestarse a sabiendas que ante quien se rebelan será a quien o a quienes condenarán del modo más eficiente, y pocas veces asumido como propia esa voluntad, que es votando, así es votando. A la espera…. sin tener ninguna certeza de lo que viene, sino que así obturan definitivamente lo que está constituido por años como poder.
Y veo que la escapada del dólar blue, de los precios de manera irracional, es un verdadero golpe de mercado como tantos otros, pero en este caso los operadores financieros de siempre, cuentan por un lado de un apoyo masivo y silencioso, casi de resignación de la sociedad, y a la vez sin poder contar con quien los defienda de este golpe, pues quienes los deben defender son o han sido enjuiciados ya por la misma sociedad como los culpables o responsables de este desencanto, frustración, fatiga, hartazgo, ruptura de la representación.
Es una percepción y por supuesto tiene todo para ser sometida a juicio crítico, que no recuerdo ni he leído que se haya dado en la historia contemporánea, con tanta nitidez, y con la presencia de una sociedad que está en red, informada con algoritmos, conectada a la realidad que quiere o que odia, y con un anticipo previo que fueron las PASO sintiéndose ganadores , que les otorgó visibilidad no porque se vean sino porque descubrieron que cambiaron el tablero de probabilidades del poder constituido. Poder que no logró y no creo haya logrado comprender la profundidad del fenómeno electoral y mucho menos el político.
Y por supuesto de manera muy inteligente de quienes manejan el poder real, han colocado a esa inmensa mayoría creciente en AMOS, pero a la vez en ESCLAVOS, sin que ellos (la mayoría creciente) se den cuenta.
Un fenómeno complejo y a la vez atrapante, que signará los tiempos que vienen del sistema político, donde quienes sigan en la comodidad serán eyectados con gran velocidad. Tengo sí una certeza o una aspiración, si el sistema político no se incomoda la profundidad puede ser también creciente. Porque la antipolítica no es la solución, es el problema
Ahora bien la política no es para cómodos, sino para los incómodos e inquietos.