29 de abril de 2026
{}
Condena

Cristina Kirchner: ya está la primera encuesta después del fallo de la Corte Suprema

Zuban-Córdoba revela que Cristina Kirchner sigue dividiendo a la sociedad tras el fallo de la Corte, en un contexto de desconfianza hacia el sistema judicial.

Por Marcelo López Álvarez

El primer trabajo de relevamiento de la opinión social sobre la confirmación de la Corte Suprema de la condena a Cristina Fernández de Kirchner fue difundido esta madrugada por la consultora Zuban-Córdoba y confirma que la figura de CFK sigue operando como un clivaje estructural del sistema político argentino.

Más allá del veredicto social sobre su culpabilidad, el estudio expone una paradoja que define nuestro tiempo: la ciudadanía reclama justicia, pero descree profundamente del Poder Judicial.

El informe arranca con una certeza que no es nueva, pero que la dirigencia suele mirar de reojo: el debate en torno a Cristina Fernández de Kirchner no ha sido clausurado ni por los fallos judiciales ni por las derrotas electorales. Por el contrario, la ex presidenta continúa siendo un espejo de las fracturas más hondas del sistema político argentino, al punto que su nombre activa pasiones, polariza lealtades y desordena estrategias de oficialismo y oposición por igual.

Cristina Kirchner condensa la crisis institucional

El relevamiento, realizado a toda velocidad por Zuban-Córdoba y Asociados tras la última novedad judicial, expone con datos lo que en los cafés políticos ya se percibía con claridad: Cristina sigue siendo un símbolo cargado de sentidos múltiples, desde la lealtad absoluta hasta el rechazo visceral. Y, sobre todo, sigue siendo una llave de lectura de la crisis de legitimidad que atraviesa no solo al peronismo, sino también al Poder Judicial y a las instituciones democráticas.

Según la encuesta nacional, el 53% de la población considera culpable a CFK y cree que debe ir presa, mientras que el 40,8% la considera inocente. Pero el dato más elocuente no es solo la división de opiniones sobre su figura, sino el nivel de desconfianza hacia la justicia: el 46,5% cree que los tribunales actuaron de forma deshonesta, y más de la mitad de la población —el 56,6%— está en desacuerdo con la afirmación de que en Argentina somos iguales ante la ley.

Esta combinación, advierte el informe, constituye un escenario político inestable y profundamente emocional: la sociedad reclama condenas, pero no cree en quienes condenan; exige transparencia institucional, pero descree de los mecanismos institucionales. Como dice el informe, “el electorado quiere justicia, pero no le cree a los jueces; quiere condenas, pero duda de los condenadores”.

CFK-imágenes-9.jpg
La sociedad parece dividida en mitades casi exactas respecto a la figura y la condena a Cristina Kirchner.

La sociedad parece dividida en mitades casi exactas respecto a la figura y la condena a Cristina Kirchner.

Justicia, relato y legitimidad

En ese contexto, la figura de Cristina funciona como catalizador de una crisis más amplia. No es simplemente una acusada en una causa judicial. Es, a la vez, la protagonista de un relato histórico que interpela a una parte significativa del electorado y el blanco favorito de otra que asocia su nombre con los males del pasado reciente. Esa ambivalencia estructural no se agota en la polarización política tradicional: se proyecta sobre las instituciones y las reglas de juego de la democracia misma.

El informe señala que más del 75% de la población rechaza que se designen jueces de la Corte por decreto, y un 61,1% estaría de acuerdo con elegirlos por voto popular. Estas cifras muestran una sociedad cansada del funcionamiento opaco del Poder Judicial, y a la vez proclive a soluciones que podrían debilitar su independencia. El descrédito es tan fuerte que abre la puerta a propuestas peligrosamente eficientistas o populistas en nombre de la democratización.

CFK-imágenes-15.jpg

El momento elegido para dictar la condena tampoco pasa desapercibido para la opinión pública: el 51,7% de los encuestados dice tener dudas por la cercanía con el cierre de listas electorales en la provincia de Buenos Aires. Aquí, el informe no se detiene en la cifra sino que avanza sobre su significado político: la instrumentalización de la justicia con fines electorales —real o percibida— es parte del deterioro del sistema republicano.

Una grieta sin resolución

Lo que se vislumbra, entonces, no es solo una crisis coyuntural ni una grieta ideológica. Es una erosión estructural de las condiciones de legitimidad del sistema político argentino. Cristina sigue siendo la gran ausente que nunca se va: no ocupa cargos, no está en campaña, pero organiza el discurso público y estructura los clivajes principales. Como lo afirma el equipo de Zuban-Córdoba: “Cristina es un símbolo que activa pasiones, pero también rechazos; la justicia es un actor desacreditado, aunque todavía decisivo; y el sistema político, atrapado entre ambos polos, se ve obligado a convivir con una grieta que no se resuelve ni en las urnas ni en los estrados.

El último párrafo del informe deja una advertencia: “Dato no mata relato”. La política argentina está nuevamente obligada a repensarse en un escenario de polarización extrema, donde los consensos mínimos parecen haber quedado en ruinas, y el centro político se ha desdibujado al calor de pasiones irreconciliables.

Y aunque algunos se apuren en dar por terminado el ciclo kirchnerista, los datos sugieren otra cosa: no hay relato posible de la política argentina contemporánea que no pase, todavía, por la figura de Cristina Fernández de Kirchner, con sus luces y sus sombras, sigue siendo el nombre propio de una época que aún no encuentra sustituto ni síntesis.

LO QUE SE LEE AHORA
El oficialismo se presentaría en una lista de unidad y evita la fragmentación. video

Las Más Leídas

La Ciudad de Mendoza celebra Domingo en la Sarmiento con propuestas para toda la familia.
El oficialismo se presentaría en una lista de unidad y evita la fragmentación. video
Megaestafa en San Rafael: 800 víctimas, USD 70.000 y dinero oculto en billeteras cripto video
A días de dejar su banca en la Legislatura de Mendoza, un exdiputado ya tiene nuevo cargo.
Violencia de género en Pilar: detuvieron a un empresario tras la viralización de videos donde golpeaba a su ex pareja video