La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles el proyecto de cambio de huso horario que presentó el mendocino Julio Cobos y que estaba en espera desde hace meses. Ahora resta la sanción de Senadores. Por qué insisten en este cambio.
El proyecto para modificar el huso horario de Argentina avanzó en el Congreso. Ahora resta la aprobación de Senadores. Por qué insisten en este cambio.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó este miércoles el proyecto de cambio de huso horario que presentó el mendocino Julio Cobos y que estaba en espera desde hace meses. Ahora resta la sanción de Senadores. Por qué insisten en este cambio.
En una sesión maratónica, la Cámara de Diputados de la Nación, finalmente se aprobó un emplazamiento a la Comisión de Legislación General para modificar el huso horario en la República Argentina. El visto bueno fue conseguido con 151 votos positivos, 66 negativos y 8 abstenciones.
El tema fue incluido en el temario de esta sesión a través de tres proyectos presentados sobre el tema, correspondientes a los diputados Julio Cobos(UCR), Oscar Agost Carreño (Encuentro Federal) y Gisela Marziotta (Unión por la Patria). Julio Cobos intervino en el inicio del breve tratamiento que tuvo el tema para sumar a los proyectos puestos a consideración uno similar de la salteña Pamela Calletti, presidenta del bloque Innovación Federal.
Cobos admitió que el tema carecía de dictamen, pero no porque hubiera sido presentado recientemente, pues llevaba año y medio esperando un tratamiento que sus impulsores solicitaron dos veces en Legislación General, sin que ese reclamo fuera atendido. El mendocino aclaró que habían consensuado la iniciativa en un dictamen unificado y si se lograba el consenso para tener los dos tercios podría ser sancionado a continuación. De lo contrario, pediría un emplazamiento, cosa que no fue necesaria porque los dos tercios se alcanzaron, con 151 votos afirmativos, 69 negativos y 2 abstenciones.
En ese sentido, Cobos aclaró que la propuesta pretende “empalmar la verdadera hora oficial con la hora solar, ya que el oeste argentino padece este problema. Niños y trabajadores tienen afectado el rendimiento educativo y productivo por este tema”.
La propuesta prevé que la hora oficial pase a ceñirse en el huso horario 4 horas, en concordancia con la que le corresponde a la Argentina. Asimismo piden establecer la hora de 3 horas al oeste del meridiano en el período estival.
El período invernal estará comprendido entre el primer domingo de abril a las 0 horas y el 1 de septiembre de cada año, a las 0. Los proyectos en líneas generales proponen derogar o modificar la Ley 26.350 y establecer como hora oficial en todo el país el huso horario de cuatro horas al oeste del meridiano de Greenwich.
Ahora resta que la Cámara de Senadores trate la iniciativa y finalmente el Congreso de la Nación de sanción definitiva a la iniciativa.
Además de Chile y Paraguay en nuestra región, en la Unión Europea se adopta el cambio de la hora oficial dos veces al año (a finales marzo y de octubre). Estados Unidos y Canadá también lo hacen, aunque en fechas distintas y con algunas excepciones, ya que hay zonas que no siguen el cambio horario del resto del país.
En el caso de Argentina, la insistencia con el proyecto de Cobos es porque sostiene que el país tiene un desfasaje entre la hora oficial (-3) y el huso horario que "realmente nos corresponde" (-4) y esto provoca varios inconvenientes, indica.
Cobos explicó que Argentina se encuentra casi en su totalidad dentro del huso horario de 4 horas al Oeste del meridiano de Greenwich, solamente la zona cordillerana ingresa en el Huso -5. De hecho, durante su gobernación aplicó para Mendoza la diferencia en el huso horario "de verano y de invierno". A nivel provincial este cambio se implementó por útima vez en 2004 y, a nivel nacional, a fines de 2008 y principios de 2009.
El argumento principal es que el país tiene una de las mayores diferencias entre la hora solar y la hora oficial, "lo que afecta no solo al consumo de electricidad, sino también al desempeño escolar de los alumnos, como así a los diversos comercios".
Por eso, sostienen que lo óptimo sería que coincidiera la hora solar con la hora oficial.
Un huso horario son las divisiones de la tierra con respecto a los horarios que se utilizan en cada zona. Se llaman así porque tienen forma de huso de hilar, y están centrados en meridianos de una longitud que es un múltiplo de 15º, ya que la tierra demora una hora para recorrer 15º.
Este mapa de husos horarios muestra que a casi todo el territorio nacional le corresponde el huso horario -4 (o sea, 4 horas al oeste de Greenwich). Hay una franja al oeste que incluso queda en el huso -5.
El año pasado, un grupo de expertos científicos participó de una sesión de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados de Mendoza, para tratar el tema. Uno de los participantes fue Diego Golombek, doctor en Ciencias Biológicas, investigador del CONICET y divulgador científico especialista en cronobiología.
El científico contó la historia de la adopción de los husos horarios: “En un comienzo los horarios eran locales: cada ciudad basaba su mediodía en el horario del sol estaba en su punto más alto. La llegada del ferrocarril cambió todo: no podían estar cambiando el reloj a cada rato, y se instauraron las primeras zonas horarias.
En 1.884 se estableció un sistema mundial de husos horarios, con Greenwich como meridiano de referencia. Argentina adoptó el sistema en 1920.
Sin embargo, los países van cambiando las líneas y horarios de acuerdo con consideraciones que cambian con el tiempo. Así, Argentina comenzó en 1.930 a alternar horario de verano (zona horaria -3) con horario de invierno (zona horaria -4), aduciendo beneficios energéticos.
Hacia 1974 nos quedamos en zona -3 como permanente, e incluso alternando con zona -2 para horario de verano, cada vez más alejados de nuestro horario natural. "Habernos quedado en -3 en lugar de -4 es un equívoco que no se logra explicar claramente”, señaló el científico.
“Estar en el huso horario adecuado a nuestro lugar en el mundo hace que nos expongamos a la luz adecuada para la salud, el sueño y el alerta, explicó Golombek.
Corregir el huso horario permitiría utilizar la luz natural para “iluminar”, argumenta el proyecto presentado por Cobos. En tanto, los científicos destacan la necesidad de utilizar indicadores dinámicos de predicción de iluminación (centradas en el humano) y "apagar la luz artificial cuando no sea necesaria".
"Los estudios sobre la información climática nos ayudan a entender cuál es el huso horario más conveniente para la actividad y el bienestar del ser humano. Los indicadores dinámicos de predicción de iluminación, centrados en el ser humano nos ayudan a entender cual es la luz adecuada en el momento correcto y del tipo correcto", argumentó Cobos en los fundamentos del proyecto presentado en el Congreso.
"La educación es uno de los principales sectores damnificados en el desfasaje entre la hora solar y la hora oficial. La gran mayoría de los alumnos, en las distintas latitudes del país, comienzan su jornada en plena oscuridad, produciéndose así un efecto negativo en su desempeño escolar", advierte.
Por eso, el objetivo es ahorrar la luz artificial cuando no sea necesaria e incorporar los beneficios a la salud que conlleva la luz natural.

