El apagón masivo registrado este jueves en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que afectó a al menos cuatro millones de personas, volvió a poner en foco las debilidades del sistema eléctrico nacional en medio de la ola de calor. En contraste, en Mendoza salieron a "chapear" que se atravesó una jornada sin interrupciones del servicio, aun con un fuerte incremento de la demanda.
Mientras en barrios porteños como Palermo, Recoleta, Belgrano, Núñez y Villa Urquiza se registraban cortes generalizados, semáforos fuera de servicio y complicaciones en el transporte público, el sistema eléctrico mendocino operó con normalidad, según destacaron desde el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE).
EL SISTEMA ELÉCTRICO EN MENDOZA OPERA CON NORMALIDAD.
Este verano, la generación y las redes continúan acompañando la demanda de los mendocinos. Pese al aumento estacional del consumo el servicio se ha mantenido estable y confiable.
Mendoza, sin cortes eléctricos pese al pico de consumo
Desde el organismo encargado de regular y controlar la distribución del servicio eléctrico subrayaron que el sistema se mantuvo estable y confiable, aun frente al aumento estacional de la demanda.
“El sistema eléctrico en Mendoza opera con normalidad. Este verano, la generación y las redes continúan acompañando la demanda de los mendocinos”, se informó a través de un comunicado difundido en redes sociales.
De acuerdo a los datos oficiales, este jueves la provincia alcanzó una demanda máxima de 874 MW a las 13.20, sin que se registraran cortes ni restricciones en el suministro.
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Tras el apagón en Buenos Aires, en Mendoza salieron a desmarcarse por el funcionamiento del sistema eléctrico.
Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
Además, en el gráficocompartido por el EPRE se advierte que el miércoles 14 de enero Mendoza había rozado los 1.000 MW de consumo, cerca de las 14, también sin interrupciones del servicio.
Desde el ente regulador destacaron que el desempeño del sistema responde a la planificación, la inversión sostenida y el mantenimiento de las redes, factores que permitieron absorber picos de demanda en plena ola de calor.
Un apagón histórico en el AMBA
El corte de energía se produjo a raíz de una falla técnica en la Subestación Morón, operada por la distribuidora Edenor, en el nivel de 220 kV, lo que impactó inicialmente sobre unos 800.000 clientes. La contingencia generó además un “efecto arrastre” en la red de Edesur, ampliando el alcance del apagón.
Según datos oficiales, el incidente llegó a comprometer cerca de un tercio de la demanda total de Edenor, en el tercer día consecutivo de altas temperaturas en la región metropolitana. Aunque el servicio comenzó a restablecerse de manera progresiva, más de 26.000 usuarios seguían sin luz hacia la noche.
El apagón tuvo consecuencias directas en la vida cotidiana: interrupciones en ramales del tren Mitre, demoras en el San Martín, afectación parcial del subte y problemas en el tránsito por semáforos apagados en arterias clave. También se registraron inconvenientes en el servicio de agua potable, ya que varias instalaciones de AySA quedaron sin energía.