El gobierno del libertario Javier Milei ya cumplió cuarenta días y, hasta el momento, la intransigencia y el caos político generalizado han sido las características más claras de la gestión.
La gestión de Javier Milei cumplió cuarenta días y su gestión se destaca por el desorden discursivo y la intransigencia ante los reclamos de las provincias.
El gobierno del libertario Javier Milei ya cumplió cuarenta días y, hasta el momento, la intransigencia y el caos político generalizado han sido las características más claras de la gestión.
El avance prácticamente instantáneo sobre todo el ecosistema social, económico, institucional y electoral a través del DNU 70/2023 y el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos (conocida como ley ómnibus) generó un cimbronazo en la discusión pública. Y ante las críticas frente a las radicales reformas propuestas, la respuesta del oficialismo fue la intransigencia.
Las medidas también prevén una afectación directa a las provincias y, en particular, a Mendoza. El aumento de las retenciones al vino y la modificación de la ley de Hidrocarburos encendieron todas las alertas, si bien el Gobierno dará marcha atrás con ambas.
Recién cuando peligró la votación de la norma, La Libertad Avanza aceptó cambios para no hacer naufragar su primer movimiento parlamentario. Pero la falta de cintura política quedó a la claras cuando trató de imponer un derecho de exportación a una economía regional como la vitivinicultura que solo le produciría al Estado 60 millones de dólares en ingresos y grandes perjuicios a la industria.
El desorden y la improvisación se visualizan mayores cuando se pone el foco en el resto de las iniciativas: gran parte inconstitucionales, algunas fuertemente anti federales y otras alejadas de las prioridades de los argentinos, en una economía con una inflación galopante y el poder adquisitivo totalmente deteriorado.
En este mes y diez días, los contactos entre el Estado nacional y la Provincia han sido mínimos. Tanto que aún no hay una sola designación de las más de 80 que corresponden a organismos y delegaciones afincadas en Mendoza.
Por otra parte y a pesar de que el gobernador Alfredo Cornejo se mostró abierto a apoyar las reformas, ahora lo que aguarda es un gesto real de diálogo desde la Nación. "Esto es una República y muchas decisiones tienen que pasar por el Congreso y hay que consensuarlas", lanzó la última semana. Tras un comienzo totalmente friccionado unilateralmente, se deberá esperar para conocer cómo continuará la relación.
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