Investigación

Se trató de un accidente el homicidio de un joven en Las Heras

José Mansilla (28) falleció el viernes de un disparo con una tumbera. Detuvieron a un sujeto por el homicidio pero comprobaron que fue un accidente en forcejeo.

Por Hernán Adrover

La investigación que se desarrolló en torno a un homicidio ocurrido el viernes en Las Heras quedó esclarecido en las últimas horas en base a testimonios y otras pruebas. José Luis Mansilla (28) murió como consecuencia de un disparo que recibió en el abdomen y apuntaron hacia un sospechoso que quedó detenido. Sin embargo, todo se trató de un accidente mientras la víctima forcejeaba con un conocido, quien intentaba frenarlo para que no interviniera en una pelea con unos vecinos.

El hecho sucedió el viernes 30 de diciembre pasado cuando un llamado al 911 alertó sobre una persona herida en el interior del barrio Jorge Newbery de Las Heras. Y también avisaron que todo se había iniciado por una pelea entre unos vecinos, con los que había una vieja rivalidad.

El herido, identificado como José Luis Mansilla, fue trasladado por familiares en un auto particular al Hospital Ramón Carrillo y, tras ser asistido, lo trasladaron al Lagomaggiore, donde finalmente murió como consecuencia de una herida de arma de fuego en el abdomen.

El fiscal Carlos Torres, de Homicidios, intervino el caso y las tareas la continuó durante la feria judicial su par, Claudia Ríos. En una primera instancia, los testigos apuntaron a un sujeto de la zona como el principal autor del crimen.

Por esa razón, los policías de Investigaciones lo identificaron y lo detuvieron. El sospechoso quedó a disposición de las autoridades e iba a ser imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Al parecer, el arma homicida era una escopeta tipo tumbera y los perdigones le ocasionaron el daño mortal a la víctima.

Tras el hecho, se recolectaron nuevas testimoniales de las personas que estuvieron ese viernes por la noche y todas fueron coincidentes: el hecho habría sido accidental.

Resulta que Mansilla, quien había tenido un problema con unos vecinos y por eso hubo un intercambio de insultos en plena calle, regresó a su casa para ir a buscar el arma de fuego. Ya con la tumbera en su poder, se dirigió por la calle hasta que un conocido le frenó el paso, intentando que no actuara de esa manera.

El relato de los testigos detallaron que allí se produjo un forcejeo y el arma se disparó accidentalmente. Los perdigos hirieron a Mansilla y murió momentos después.

En base a esas declaraciones y otras evidencias, la fiscal Claudia Ríos notificó al acusado por homicidio culposo, es decir, que el individuo no tuvo intenciones de matarlo. Por ese motivo ordenó su liberación.

Con esa medida, el caso quedó esclarecido mientras esperan por otros informes finales para cerrar el expediente.

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