Una mujer fue protagonista este jueves de un atrincheramiento y de una situación compleja en una casa del departamento de Maipú. Entró en un cuadro de crisis donde amenazaba con matar a sus hijos si no se presentaban sus familiares al domicilio. Los policías intervinieron y, luego de un extenso diálogo y negociaciones, lograron que saliera de la casa y rescataron a los niños de uno y dos años. Además, la atrincherada, tenía intenciones de quitarse la vida.
La novedad y el protocolo para situaciones de crisis se activó pasada la medianoche cuando ingresó un llamado al 911 donde alertaron sobre una mujer atrincherada en una casa ubicada en el barrio Villa Domínica.
La ama de casa, de 30 años, se había estado mandando mensajes por WhatsApp con su ex pareja donde le decía que si no iba a la casa iba a matar a sus hijos, de uno y dos años. También les escribió lo mismo a familiares y amigos cercanos.
Les decía que les iba a arrojar agua hirviendo y por esa razón, tras recibir la denuncia, el Centro Estratégico de Operaciones desplazó a un móvil al domicilio. Los efectivos verificaron que la protagonista se había encerrado en el lugar y la puerta estaba trabada por dentro con muebles, tipo barricada.
Ante la negativa de mostrar a sus hijos y verificar su estado de salud, los efectivos pidieron la inmediata colaboración del GRIS (Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros) y del GES (Grupo Especial de Seguridad).
La mujer tenía las luces apagadas y en un primer momento se negó a entablar conversación alguna con el negociador del GRIS. La tarea del especialista para este tipo de casos fue fundamental y de gran relevancia porque, por la crisis, priorizó el diálogo antes que el uso de la fuerza.
Ante las amenazas de terminar con la vida de sus hijos y la propia por no aceptar la separación con su esposo, los efectivos continuaron con el diálogo y verificaron los mensajes que recibió la pareja. Además, supieron que estaba con un cuadro de depresión desde el último tiempo. Las condiciones eran de un grado de tensión permanente y alto riesgo.
Ya con el primer diálogo entablado entre el negociador del GRIS y la mujer, la misma siempre se mostró reticente en acatar lo que el especialista le solicitaba, entre otras cosas que depusiera su actitud. Sí logró el efectivo, pasado algunos minutos, establecer visualmente que las dos criaturas se encontraban en buen estado de salud.
En el lugar también colaboraron los policías de la jurisdicción, los Bomberos Voluntarios de Maipú y una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado. También personal del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) que velaba por el estado de salud de los menores.
Estos profesionales tardaron en llegar porque estaban requeridos por otros casos de la noche y por eso fue importante el trabajo del negociador para continuar con el diálogo y sus técnicas para ganar tiempo así arribaban los del ETI.
Al lugar también llegó el padre de las criaturas y se colocó a una distancia prudencial mientras se realizaba el trabajo. El hombre estaba visiblemente preocupado por la salud de sus hijos y por eso le brindaron contención.
Mientras esto sucedió, pasadas las 2, la mujer se negó a que interviniera el ETI. Decía que siempre se ponían del lado del hombre en cuanto a los derechos de los niños y que si se acercaban les iba a tirar agua hirviendo a los profesionales.
Posteriormente, mediante el diálogo continuo y efectivo del negociador, decidió deponer la actitud y salió de la casa voluntariamente. Sin embargo, una vez afuera, se acercó a su pareja con intenciones de agredirlo y fue reducida por un efectivo policial, aunque lo golpeó varias veces.
Seguidamente, y por directivas judiciales, la mujer fue trasladada con custodia policial hasta el Hospital Metraux de Maipú en primera instancia y a posterior al Hospital El Sauce, para su atención sanitaria.
A su vez las profesionales del ETI pusieron bajo la custodia y tenencia provisora del progenitor a sus dos hijos, quienes se encontraban bien físicamente, y a su vez es citado a primera hora de este jueves a realizar las correspondientes denuncias y trámites respecto a medidas tutelares en relación a la situación delicada que esa familia padece.
En el caso Intervinieron Sergio Serrano, ayudante fiscal de la Oficina Fiscal Nº16 de Rodeo del Medio, y fiscal Claudia Ríos, de la Unidad Fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, con injerencia en situaciones de crisis de alto riesgo.