Tras las extensas jornadas de testimonio por parte de Bento, quien reiteró su inocencia ante todos los integrantes de la comisión, ahora el magistrado cargó contra quienes “están detrás de esta confabulación”.
Y en ese sentido, resumió que "la causa judicial es un instrumento político para removerme y designar un juez electoral afín al partido gobernante en la jurisdicción”.
En ese sentido, apuntó directamente a los miembros de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, a quienes señaló por ser “designados a instancias de integrantes del partido PRO que pretenden copar la justicia”.
En la misma línea que toda la investigación, Bento acusó a distintos funcionarios judiciales y sobre todo al fiscal del caso, Dante Vega sobre quien dijo que “todos saben que tiene enemistad manifiesta conmigo”.
En ese sentido, destacó que el 13 de agosto del 2020 un trío de jueces le preguntó al fiscal Vega si ya se estaba investigando unas escuchas telefónicas donde hablaban de Bento y pediso de dinero. Según el juez, Vega contestó “sí”.
Por lo que resaltó que la causa en contra suyo se inició el 25 de septiembre del 2020, asegurando que “queda a la luz que se me estaba investigando desde antes, mediante expedientes secretos”.
“Me procesaron por hechos insólitos, como la falsedad ideológica de la escritura que documenta el crédito que me concedió el Banco Nación, pese a que consta y dice claramente que el banco me otorgó una excepción reglamentaria”, aseguró Bento.
Juez Federal Walter Bento
Walter Bento junto a su abogado defensor.
Foto: Cristian Lozano
Luego, fue más a fondo con su relación con Vega. “Es público en todo Mendoza que tiene una enemistad manifiesta conmigo, a punto tal que renunció al poder judicial cuando fui designado por el Senado de la Nación porque no quería ser mi secretario luego de competir para el mismo cargo y casi me trenzo a golpes en el marco de la causa en la que enjuicié al ex camarista Otilio Romano”, sostuvo.
El juez investigado, aún miembro del Poder Judicial, recordó que no recurrió ninguna de las decisiones de los investigadores debido a que “no tenía sentido ante la inexistencia de un tribunal justo”.
Y finalizó su escrito asegurando: “No realicé ningún acto indecoroso y soy un magistrado probo, que desempeño la función hace diecisiete años, mi juzgado es uno de los pocos que certificó normas de calidad ISO y si no fuera porque, en Mendoza, los factores de poder y odios personales se decidieron a removerme a como dé lugar, sin frenos inhibitorios, jamás se habría puesto en tela de juicio mi idoneidad y capacidad como juez de la nación luego de 17 años en el cargo”.
Mirá el escrito completo presentado por Walter Bento: