El informe de la necropsia realizada a Erick Mamaní (6), el niño que murió al caer a un pozo en una obra ilegal en Guaymallén, arrojó datos sorprendentes y provocó que el fiscal que investiga el deceso del menor enviara compulsa a la fiscalía de delitos sexuales para investigar un posible abuso sexual.
Es que los peritos establecieron que el cuerpo del pequeño tenía signos compatibles con algún tipo de abuso sexual, por lo que Carlos Torres, fiscal de homicidios, envió compulsa a colegas suyos encargados de investigar este tipo de casos.
Si bien el fiscal Torres prefirió no dar detalles precisos de la causa, se sabe que el fallecimiento de Mamaní destapó una serie de delitos e irregularidades.
Este delito podría imputarle a Florentino Daniel Paco, dueño del predio de calle Urquiza al 700 de Guaymallén, donde se estaban construyendo departamentos y en el lugar donde, trágicamente, falleció Mamaní.
Es que el lugar no tenía la habilitación para dichas obras, por lo que la justicia podría acusar a Paco como responsable del deceso del menor.
Pero a su vez, la necropsia del niño arrojó datos estremecedores y ahora no se descarta que Mamaní haya sido víctima de abuso sexual en los días previos a su muerte.
La muerte de Erick (6) ocurrió el martes 7 de marzo cuando el padre del pequeño se dirigió al predio mencionado a cobrar por una serie de trabajos que había realizado.
Lo hizo acompañado del menor, quien en un momento cayó a un pozo de unos 60 metros de profundidad que estaba tapado con cartones.
El fallecimiento provocó que salieran a la luz una serie de irregularidades que cometía constantemente Paco en sus respectivas obras. “Es un violador serial de las normas”, aseguró en su momento el Director de Obras Privadas, Miguel Valentini.
Ahora el caso tuvo otra derivación que sorprendió hasta los propios investigadores judiciales.