Tal como lo adelantó el presidente Javier Milei la mega ley pomposamente bautizada como Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos ya está en el Congreso de la Nación.
Tal como lo adelantó el presidente Javier Milei la mega ley pomposamente bautizada como Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos ya está en el Congreso de la Nación.
El texto fue entregado a Martín Menem por Guillermo Francos, con un dato político no menor: la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villaruel. Más allá que Diputados sea la Cámara de inició del tratamiento del proyecto después deberá pasar por el Senado, por lo que la ausencia de la vice es una señal no menor que delata la situación interna de La Libertad Avanza.
El proyecto de Ley está transcripto en 351 páginas y 664 artículos da vuelta todo el sistema republicano en la Argentina y legisla en casi todos aspectos de la vida desde la reventa de entradas, los derechos de género, el código penal, el código civil y comercial, todas las actividades de la economía, la investigación, la energía el medio ambiente, lo laboral, la ley electoral y hasta la composición de la Cámara de Diputados. Todo con un denominador común: el favor a las grandes corporaciones y los grupos de poder. No hay forma de errarle o encontrar un punto en favor de los trabajadores.
Quizás pocos lo digan, pero efectivamente, tal cual lo dijo en campaña, el proyecto abre la puerta a cosas tan disimiles como la venta de órganos, la legalización de la prostitución o la venta de armas ya que plantea en el apartado de la Ley de Contratos que estos no deben ser alcanzados por ningún reparo moral o ético.
Después de leer los primeros párrafos, la primera pregunta que debe hacerse es si es válido analizar el proyecto. La respuesta parece contundente; No.
Después de los primeros párrafos que plantean la declaración de emergencia (tanto en el DNU como en la Ley) queda claro que, como analizamos ayer en Radio Andina, el objetivo final de Javier Milei es gobernar sin el Congreso.
El artículo 3 y 4 de la Ley le pide al Congreso de la Nación que “cierre” el Congreso de la Nación.
La suma de los dos artículos pretende que el Congreso declare la emergencia total en la Argentina y derive todas las facultades legislativas en el Presidente de la Nación hasta diciembre de 2027.
A partir de allí, no solo resulta discutible constitucionalmente la ley (el Congreso ante una emergencia fundada puede delegar algunas atribuciones especiales al Presidente pero nunca la totalidad) sino que carece de todo sentido discutir el restodel articulado, si el Presidente lo va a poder modificar a su antojo cuando quiera y con efectos permanentes.
Así redactada la Ley los legisladores es rechazarla de plano rapidamente. De esa manera, además, con algo de estrategia parlamentaria, también caería el DNU ya que su convalidación está puesta dentro del articulado de la ley.
La maniobra obviamente no está diseñada por Milei sino por alguien con vuelo en las lides legislativas. Poner el DNU a consideración de la Ley Ómnibus le evita mandarlo por fuera al Congreso y hace que mientras pasan los días y los legisladores se enroscan en la discusión de la Ley, el Decreto comience a regir con fuerza de ley desde el día de mañana.
Hay que recordar que en el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 el Presidente se auto otorga facultades especiales en la mayoría de los temas por lo que a partir de este viernes podrá comenzar a legislar de motu proprio según los establece los artículos 3 y 4 del DNU que son espejo de los de la ley.
Desde mañana Argentina entra en un estado de excepción que, hasta ahora, ni la Justicia ni la política han podido detener. La discusión de todo el articulado de la ley, el decreto o lo que sea a partir de mañana se vuelve intrascendente debido a la suma del poder republicano que se otorga el Presidente a su mismo,
Desarrollar opiniones sobre el DNU o la Ley parece ocioso, solo la política con mayúsculas puede comenzar a ordenar el desaguisado en el cual nos ha metido la franquicia local de las derechas libertarias que decidieron tomar a la Argentina como un experimento.

