El bolsillo de los consumidores está al límite y ya no puede resistir más aumentos de precios. En la provincia en el último tiempo subió la tarifa de taxis, la de la luz, la del agua, la de los combustibles y lo que no paró de subir en todo el año y está por las nubes es el precio del pan, que lleva cinco incrementos en lo que va del 2013.
Estos constantes aumentos en el precio del pan que se vienen implementando desde enero llevaron a que las ventas en los últimos tres meses cayeran un 35% en las panaderías.
La caída se ha acentuado en los últimos tres meses, la gente no tiene plata y si hace seis meses iba a comprar con 15 pesos hoy va con la misma plata pero le alcanza para comprar menos, explicó el titular de la Asociación de Panaderos, Carlos Campos.
Según indicó a SITIO ANDINO hay una pequeña buena noticia para el sector y es que desde que se dio a conocer el último aumento del pan en octubre, el precio de la harina comenzó a frenar su aumento y desde hace unos diez días el bolsón llega con $15 menos.
Ahora la bolsa de 50 kilos ronda entre los $380 y $385, mientras que el mes pasado había llegado a los $400.
Nuestra principal materia prima aumentó un 340% en lo que va del año, eso escapa a cualquier producción, explicó Campos.
Sin embargo desde la Asociación de Panaderos son optimistas y por ahora consideran que nada hace prever otro aumento de los productos panificados al menos para lo que resta del año.
En enero el kilo de pan mignon costaba $13 y ahora tiene un valor de $22. En el primer mes del año la docena de tortas llegaba a los $16,50 y las facturas rondaban entre $22 y $26. Hoy la docena de tortas cuestas $28,50 y la docena de facturas $38,40.