El debate está planteado. Es necesario, conveniente, urgente. El gobernador Francisco Pérez ha reconocido que quiere bajar la imputabilidad de los menores y de esa manera no sólo transparenta su apoyo al proyecto del candidato kirchnerista Martín Insaurralde, que a su vez significa un giro del gobierno nacional en este tema generando rispideces puertas adentro de los K.
Lo del mandatario mendocino también es meterse en un tema espinoso, controvertido, que genera múltiples voces a favor y en contra. Es bueno, hay que discutir la imputabilidad de los menores, pero no quedarnos ahí. El debate ser más amplio.
Lo que es delito es delito y quien lo comete debe pagar por eso. Los menores también, de alguna manera, ellos o sus padres . Pero a la vez, y sin estigmatizar, los sectores más vulnerables deben recibir una asistencia adecuada de parte del Estado; deben existir leyes claras para que la justicia actúe correctamente desterrando esa sensación de impunidad que existe en la sociedad, hacer prevención en serio e incluso hasta construir más cárceles En fin sea trata de atacar todos los frentes.
El gobernador quiere analizar lo que pasa hoy con los chicos de entre 14 y 16 años, al tiempo que se la juega asegurando que en muchas ocasiones estos jóvenes se sienten más contenidos en el ex Cose que en la calle.
A nivel nacional el proyecto tiene oposiciones fuertes, dentro del mismo kirchnerismo como la de Aníbal Fernández, y en Mendoza el ministro de Desarrollo Social, Guillermo Elizalde, ha confesado no estar seguro de que haya que plantear la discusión.
Habrá que ver cómo sigue esto. El tema está planteado, a nivel político y social.