Andrés Calamaro se presentó en Mendoza con un set recargado de éxitos que incluyó un revival a Los Rodríguez y un final mítico. Mucho rock y energía al palo. Impecable.
Dejemos de lado al Calamaro mediatizado, ese que es imposible analizar sin tener en cuenta el complejo perfil que porta todo rockstar. Arriba del escenario su música es protagonista y eso es en definitiva lo único que importa. El punto de partida y de llegada queda allí, un montón de buenas canciones pegadas al imaginario colectivo de nuestro rock nacional.
Foto: Yemel Fil
En ese estado de gracia es que un buen día el salmón volvió al ruedo de los conciertos en vivo y regresó a Mendoza para regalar como siempre una presentación sin fisuras. Con nueva banda, el ex Abuelo de la Nada se despachó en el Arena Maipú con un set de dos horas en el que se sucedió un hit tras otro sin dejar respiro a la exaltación de los fanáticos hambrientos de su música.
A los ojos, Todavía, Crímenes perfectos, El salmón, Mi enfermedad, Los aviones, El día de la mujer mundial y la lista seguía en creciente impacto. Le sucedieron entre otras, Gin Tonic, Tuyo siempre, Las tres marías, Media Verónica, Me estas atrapando, Loco, Para no olvidar, Estadio Azteca, Te quiero igual, Canal 69 y Me arde.
Hasta aquí todo bien. Él sin demasiadas palabras pero en sincrónica conexión con la gente se sumó al pedido de terminar con la trata de personas mostrando un cartel que llevó alguien del público. Por su parte, los músicos se mostraron siempre sólidos y potentes y la estética de la puesta acompañó acertadamente el recorrido del show con la proyección de imágenes vintage.
Sin dudas la energía terminó de explotar en euforia cuando se comenzó a sentir la inconfundible intro musical de Sin documentos. Fue el momento bonus track de Los Rodríguez que Calamaro acertadamente incluyó para dejar a todos pidiendo más.
Foto: Yemel Fil
Andres Calamaro volvió al ruedo por los escenario y tocó en Mendoza un set cargado de hits.
Tengo un público y una banda que no merezco, dijo ante la ovación provocada por el recuerdo a la formación española que algunos consideran su mejor etapa. Siguiendo esta línea energética que se desató sin punto de retorno, el rocker entonó la primera parte del tango Volver para después enganchar con Flaca y dar la estocada final con Paloma.
Foto: Yemel Fil
Unas dos mil personas disfrutaron del regreso.
Aunque la noche terminaría aún más vibrante luego de un caloroso pedido de retorno al escenario. La banda salió a romperla con Alta suciedad y Los Chicos. Este último tema fue directo al corazón proyectando como telón de fondo los retratos del Che Guevara, Piazzolla, Luca Prodan, Rodrigo, Papo, Luis Alberto Spinetta y tantos otros grandes de la cultura popular argentina. El broche del homenaje fue con De música ligera, que Calamaro cantó a la memoria de Gustavo Cerati. Bella metáfora de espera para su ansiado despertar.
Fue el cierre de un concierto esperado luego de tres años de ausencia del Salmón en suelo local. La próxima oportunidad seguro vendrá con la excusa del nuevo disco, ese que prepara con la producción de Cachorro López. Pero para calmar la expectativa por lo que se viene, le dio a su público lo que esperaba escuchar. Aunque siempre quedan las ganas de que Andrelo se toque otra
Contra la trata de personas
El Salmón también apoyó la campaña contra la trata de personas, mostrando una bandera en medio de su show en el Arenas.