Lo que los secuestros de droga nos dejan: ¿Quién fabrica y vende los tubitos para la cocaína?
Los investigadores pusieron la lupa hace años pero no logran confirmar de dónde sale ese material. No los encontramos, no tienen uso comercial y hay miles, admiten los pesquisas, que enviaron a un grupo de efectivos a seguir la ruta de los tubitos.
La lucha contra el narcotráfico es cada vez más fuerte en nuestra provincia. Los allanamientos se repiten día a día y, casi todos, terminan con resultado positivo. Y esto, además de un resultado estadístico, deja varias aristas para nuevas investigaciones.
Una de ellas, que por cierto preocupa a las autoridades, es el origen de los tubitos que se utilizan para comercializar la cocaína.
Sólo basta con ver lo secuestrado durante un allanamiento, para poder observar cientos y cientos (en algunas ocasiones hasta miles), de estos materiales pero ni su existencia en cantidad ayuda a los investigadores a descifrar su origen.
¿Quién los fabrica?, ¿cómo llegan a la provincia?, ¿dónde los venden?, ¿quién los compra? Sólo algunas preguntas que se hacen las principales autoridades de la División de Lucha contra el Narcotráfico y que por ahora no tienen respuesta.
En el último secuestro importante de droga, ocurrido el último miércoles en el barrio Campo Papa de Godoy Cruz, se incautaron casi mil tubitos de cocaína. Y el interrogante apareció nuevamente.
Roberto Badran, de Narcocriminalidad.
En este sentido, SITIO ANDINO consultó a las principales autoridades que día a día luchan contra el narcotráfico y estas confirmaron que desde hace algunos años investigan el origen de este material y que hasta se ha destinado un grupo de uniformados para seguir lo que podríamos denominar la ruta de los tubitos.
No los encontramos, no tienen un uso comercial y hay miles. Hemos buscado en droguerías y casas de plástico, pero supuestamente nadie los vende, explicó Roberto Badrán, titular de la Dirección de Narcocriminalidad de la provincia.
El funcionario hasta agregó que la incógnita fue planteada en reuniones que tiene con sus pares de cada una de las provincias del país. Es muy difícil encontrar cocinas de cocaína, pero los que han podido desbaratarlas, como nosotros, se encuentran con el mismo problema, agregó.
Los tubitos no tienen un tamaño predefinido. A lo largo de los secuestros, se ha podido establecer que algunos son más largos que otros y algunos hasta más anchos. Deben pesar dos gramos. Es una verdadera incógnita y saber de dónde salen, sería de mucha utilidad, sostuvo otra fuente consultada.
El planteo es lógico. Incluso, los peritos aseguran que si supieran saber quién los vende, sería un buen punto para iniciar una averiguación. Sería un buen objetivo para controlar. Hasta estaría la posibilidad de tener un contacto para que nos llegue información, explicó un efectivo policial destinado a esta búsqueda.
Una sola arista entre miles que genera el tráfico de drogas en nuestro país. Mendoza no está exento a ello. ¿Se podrá determinar algún día de donde salen estos tubitos?, ¿formará parte del negocio millonario que es el tráfico de drogas? Por ahora no hay respuesta.