Malena Pichot y Ezequiel Campa estrenaron a sala llena su show de stand up en Mendoza. Nada escapa a la mirada ácida e incómoda de estos dos jóvenes comediantes que saben cómo despertar la carcajada.
Si por casualidad alguien pudo llegar a pensar que Mendoza no contaba con esa clase de público que pudiera darle entrada a una propuesta del under porteño, se equivocó. Ezequiel Campa y Malena Pichot trajeron por primera vez a la provincia su espectáculo de stand up y la sala del Teatro Plaza explotó en sus localidades.
Malena Pichot y Ezequiel Campa estrenaron su show de stand up en Mendoza y fue un éxito de convocatoria.
En su gran mayoría jóvenes. Hijos e hijas de una generación que circula y construye sus propios códigos a partir de las redes sociales y que rápidamente lograron identificación con el humor irónico y de reivindicación feminista que Pichot supo proliferar en sus videos por la web.
Y sí, por estas latitudes ella es la conocida, aunque el combo que incluía a su compañero sobre las tablas no resultó para nada despreciable al momento de sacar la entrada. Por lo menos algo distinto para ver, fueron algunos de los comentarios que se escucharon antes de empezar la función. Sin dudas, gente con ganas de que lo cultural en la provincia vaya despertando a otras necesidades.
Respecto al show, todo puede pasar por la lengua desprejuiciada de estos dos comediantes. La parodia de la vida cotidiana del chico o la chica que ronda los 30 o más, es el lugar donde cada uno se para desde su condición de género para provocar el humor. A partir de ahí, lo temas que disparan los monólogos no tienen censura: el sexo, el aborto, lo escatológico, la pareja, la religión, las drogas y hasta los personajes de la tele pueden ser motivo de chiste. Reírse de uno mismo es la coordenada.
¿Cómo respondió el público local? La risa y los aplausos fueron la constante de una noche donde el humor se vivió al mejor estilo heavy metal.