Enriquecimiento ilícito en Salud: las primeras pericias revelaron un fraude millonario
La fiscal Claudia Ríos allanó hoy las oficinas del Departamento de Matriculación y secuestró documentación. Las primeras medidas ratificaron las irregularidades y confirmaron que lo robado roza el millón de pesos.
Sólo tres días pasaron desde que el Ministerio de Salud denunció un supuesto enriquecimiento ilícito en el Departamento de Matriculación y Certificación de dicha cartera, para que la fiscal especial Claudia Ríos hallara las primeras pruebas importantes para la causa.
Es que este viernes, la magistrada allanó las oficinas de la dirección en dos ocasiones y, además de confirmar que existieron irregularidades, reveló que el montó estafado roza el millón de pesos, según sostuvieron fuentes cercanas a la fiscal.
La fiscal Ríos en la puerta del Departamento de Matriculación y Certificación del Ministerio de Salud, en Casa de Gobierno.
De esta forma, la situación de los cuatro empleados que ya fueron separados de su cargo, se complicó más aún. Ahora, se presume, que estos individuos, entre los que se encuentra el Jefe de Área, serán investigados por un presunto enriquecimiento ilícito o la comisión de algún otro delito.
Ríos llegó al mediodía a las oficinas y permaneció por casi tres horas. Pero el procedimiento no terminó allí. Cuando el reloj marcaba las 18.45, volvió a Casa de Gobierno, y acompañada por efectivos de Investigaciones, uniformados de Policía Científica y otras autoridades judiciales, volvió a requisar la oficina.
Ríos, durante la requisa, en las oficinas donde trabajaban los sospechosos.
De acuerdo a lo poco que trascendió, además de la sobrevaloración en el pago de matrículas, algo que ya había denunciado la titular de AMPROS, Isabel Del Popolo, se pudo ratificar que se cometían irregularidades con los comprobantes de pago.
La fiscal especial Claudia Ríos permaneció hasta altas horas de la noche en Casa de Gobierno y se espera que en los próximos días se sumen otras medidas.
Por lo pronto, ya quedó confirmado que la denuncia de AMPROS tiene sus fundamentos y que, inclusive, hasta era más grave de lo pensado.