¿Nominado? Quieren que Calcagni se "decida" entre Moyano y el justicialismo
El intendente de Las Heras, Rubén Miranda, expuso sus diferencias con el gremialista. El titular de la CGT local lleva meses sin hablar con su espacio ni con el gobierno provincial.
La Corriente Peronista tiene desde hace varios meses una cuenta pendiente, que no se ha resuelto con el correr de los meses pero que el inicio del calendario electoral podría obligar a dirimir: el papel del gremialista Rodolfo Calcagni dentro del sector.
Es que son varios los dirigentes del espacio que cuestionan el rol del dirigente sindical a partir de su alineamiento con Hugo Moyano, quién se ha convertido en los últimos meses en uno de los principales opositores al kirchnerismo nacional.
El gremialista está entre la espada y la pared. El dirigente de los choferes de colectivos ha mantenido su fidelidad al titular de Camioneros, aún en los paros y las protestas organizadas tras la ruptura de relaciones con el kirchnerismo.
Esa decisión le valió el enojo de importantes espacios del oficialismo, en especial después de un paro en noviembre donde se señaló a los propios choferes como artífices de los ataques que recibieron los colectivos que debían circular para garantizar el servicio mínimo.
Después de ese día, los contactos de Calcagni con el gobierno provincial han sido escasísimos: apenas se cuenta la participación en una reunión de distintos sectores días antes de la caída de la Promoción Industrial.
Pero no sólo con la gobernación se rompió el vínculo: casi no ha habido diálogo con los dirigentes de la Corriente Peronista. Calcagni estuvo sentado en la mesa de conducción que presentó el sector en los primeros meses del 2012, junto a Ciurca, Abraham, Miranda y López Puelles, y hace meses que no habla con la mayoría de estos dirigentes.
En algún momento va a haber que tomar alguna decisión, adelantó Miranda. El problema no es su actividad gremial, sino que Moyano hace política, no sólo sindicalismo, analizó el intendente lasherino.
Pero no se trata sólo de Calcagni. En el medio hay un importante grupo de dirigentes sindicales alineados a la central obrera que también forman parte de la Corriente y que por estos días hacen equilibrio entre su pertenencia partidaria y su pertenencia gremial, como Ariel Pringles, Claudio Díaz y José Scoda.
Habrá que ver si la Corriente logra freezar la eventual ruptura con Calcagni (es el escenairo más probable) algunos meses más, o si la llegada de los tiempos electorales (en el PJ ya vislumbran a Moyano atado a la estrategia de la oposición) precipita la decisión.