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Ansiedad y depresión, los trastornos emocionales que nos afectan a fin de año

SITIO ANDINO dialogó con la psicóloga Laura Ramos sobre los estados que la mayoría atraviesa en estos días. Seguí las recomendaciones.

Inevitablemente cada fin de año obliga a las personas a realizar un balance sobre los logros, los fracasos y sobre todas las situaciones que les tocó vivir a lo largo de los últimos doce meses. El próximo 31 de enero la mayoría cuando levante su copa para brindar tendrá en su mente aquellos momentos alegres, los que prefieren olvidar y los desafíos para el año entrante.

Por lo general diciembre es una época del año donde la gente se pone melancólica, muchos se lamentan por los que ya no están, otros por los problemas que quedan por resolver y también están los optimistas quienes vislumbran buenos augurios para el 2013.

SITIO ANDINO consultó sobre estos estados emocionales con la psicóloga  Ramos, quien explicó cuáles son los trastornos mentales más frecuentes que se presentan en el último mes del año y en ese sentido brindó algunas recomendaciones para pasar de la mejor manera las fiestas junto a los seres queridos.

Hay dos estados que inevitablemente muchos atraviesan cuando está por finalizar el año: ansiedad y depresión; “ansiedad al poner esos momentos de balance final donde se empieza con muchas expectativas y al comparar con lo que hemos logrado vamos a menos, y esa ansiedad viene acompañada por la depresión, por todo lo que no se logró y lo que queda por realizar”, señaló la especialista. Laura

Si bien es una época donde las responsabilidades van disminuyendo y se acerca el periodo de vacaciones, la psicóloga reconoció que en estos meses se observa un alto grado de consultas, incluso muchas comienzan durante el mes de diciembre. “Cuando el balance les da bastante negativo no se puede seguir adelante así”, explicó Ramos.

Pero estos altibajos pueden superarse si se logra alcanzar un “equilibrio”. La analista sostuvo que hay que no hay que ser tan exigente con lo que no se consiguió, de manera de lograr reformular los objetivos y que se transformen en una motivación para el año siguiente.

 Por otra parte la psicóloga aconsejó intentar darle un significado personal a las celebraciones, es decir dejar de lado las exigencias externas sobre lo que hay que comer, tomar, regalar. “Hay que hacerlo desde lo personal”.

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