La tarde del sábado fue levantando temperatura con las bandas locales Cerebro de Mono y Huarpe, mientras que en los alrededores del auditorio Bustelo algunos vivían su previa a la espera de que Ricardo Iorio y su banda saliera a tocar.
La tarde del sábado fue levantando temperatura con las bandas locales Cerebro de Mono y Huarpe, mientras que en los alrededores del auditorio Bustelo algunos vivían su previa a la espera de que Ricardo Iorio y su banda saliera a tocar.
Ya cerca de las 22, la gente en la sala agitaba el inicio coreando las estrofas del Himno Nacional, mientras que algunos torsos vestían remeras negras con los colores de la Bandera en la inscripción del nombre de la banda. Almafuerte es así, un fenómeno del rock con sentimiento celeste y blanco.
Almafuerte presentó en Mendoza "Trillando la fina", su octavo disco. |
Ningún amante del heavy metal de la zona oeste quiso estar ausente de la única presentación en Cuyo que hizo el grupo dentro de la gira que con la que viene recorriendo el país presentando su octavo disco: Trillando la fina.
El resultado fue potente. Lo que se vivió a partir del primer acorde fue pura devoción por la música que genera Iorio junto al guitarrista Claudio Marciello. La noche partió su recorrido con Pa el recuerdo, tema de la nueva a placa y siguió sin descanso por casi dos horas.
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El "Tano" Marciello junto a Iorio. Admiración mútua. |
Fragmentos de la película documental Sinfonía de un sentimiento, proyectadas en un pantalla sirvió de telón de fondo para que se escuchara Patria al hombro, para seguir luego con la lista de temas que incluyó: Debes saberlo, Muere monstruo muere, Glifosatenado, Pensando en llegar, La llaga, Pa pelusa y La máquina de picar carne; entre muchas otras canciones.
Por otra parte, la guitarra del Tano hizo estragos de virtuosismo dejando una vez más en claro por qué es considerado uno de los mejores violeros de nuestra geografía.
El final llegó minutos después de la medianoche con el clásico Toro y Pampa que hizo que el pogo explotara. Esperamos haberlos podido entretener en este momento, dijo un Iorio agradecido con su público. Ese al que minutos más tarde, después del punto final que vino con la canción A vos amigo, le regaló alfajores como recuerdo.

