Desde ahora y al menos por un tiempo el gobernador Francisco Pérez tendrá una preocupación menos. Es que después de varios meses de lucha el conflicto entre los docentes y el Gobierno llegó a su fin porque esta tarde el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) aceptó la respuesta que llevó el Ejecutivo, tras el fracaso de la última paritaria.
Esta vez el Gobierno hizo los deberes y cumplió con los cuatro puntos que habían sido solicitados desde el gremio de los trabajadores de la educación. De esta manera no se descontarán los días de paro y los miembros paritarios representantes del Ejecutivo se comprometieron a subsanar aquellos que habían sido descontados.
Los trabajadores de la educación llegaron con carteles y bombos a la Subsecretaría de Trabajo.
Por otra parte se hará efectivo el pago del 10% al básico en concepto de radio. En cuanto a la deuda por incumplimiento de adicionales que han sido pactados en otras paritarias, se comenzará a pagar a partir de marzo y tendrá dos posibilidades: a través de 20 cuotas fijas iguales no inferiores a 70 pesos o bien a través de un crédito fiscal que serviría para cancelar tributos provinciales.
Y el otro anhelo de los docentes al que el Gobierno le dio el visto bueno es que a partir del mes que viene se comenzará a discutir las pautas de incremento salarial para el año próximo.
Si bien han cumplido con lo que hemos pedido vamos a ir por más, tenemos que lograr un mayor presupuesto en educación y queremos que para eso se destine el 8% del producto bruto geográfico, aclaro el titular del SUTE, Javier Guevara.
Hay que recordar que en la última reunión entre el Gobierno y el sindicato, desde el SUTE habían amenazado con realizar escraches en caso de no llegar a un acuerdo.