Entrevista

Ana Prada: "La honestidad en las canciones viene bien"

Una de las voces más destacadas de la escena de cancionistas rioplatenses llega con toda su poesía musical a Mendoza. Una presentación más íntima que su última visita en el Americanto de la mujer.

En esta realidad con más prejuicios que verdades, Ana Prada, levanta su voz de mujer y pinta con la palabra hecha canción una presencia auténtica. Uruguaya de origen, su poesía aparece en el movimiento actual de cantautores rioplatenses como una de sus figuras fundamentales.

El próximo 4 de agosto compartirá escenario junto a otra grande de la canción, Teresa Parodi. Ambas están preparando un show que tendrá lugar en el Teatro ND Ateneo de Buenos Aires y en el que habrá como yapa, un puñado de canciones inéditas, compuestas a dúo especialmente para la ocasión.

Antes de que este encuentro generacional y fundamental se produzca, los mendocinos tendrán la oportunidad de escucharla hoy en la Nave Cultural. Esta vez en un formato más íntimo con el que Prada se presentó en su última visita cuando compartió el escenario del Americanto de la mujer. Un encuentro que comenzará a las 21.30 y que según adelanta a SITIO ANDINO, tendrá un repertorio base y después “que salga lo que salga”.

Del otro lado del teléfono, la conversación deja traslucir en su tono vivaz y elocuente un amor profundo por la música y el agradecimiento de poder vivir de ella. “La música es mi vida”, declara quien también guarda en su currículum el título de Psicóloga. “Es un trabajo que llevas contigo todo el tiempo. Siento que uno a veces oficia de antenita o de radar de determinadas cosas de la vida y uno lo que hace es bajarla a un lugar de canción, nada más. Está todo escrito en algún lado.”

- Dentro de este movimiento de cantautores aparece tu nombre como la voz femenina con más alcance. ¿Cómo se lleva eso?

- Yo lo que trato de hacer es concentrarme en mi trabajo, pensar en el próximo disco, en las canciones, por donde seguir. Lo que sí siento es el cariño de la gente y estoy muy agradecida, no puedo negar eso. Si después estoy dentro de un movimiento o no eso, es cosas que dirán los medios. Yo siento que hay algo en que la gente le gusta y me devuelve su cariño y es capaz de salir de su casa y pagar su entrada y eso es lo máximo que se puede pedir. Después si soy la cara visible de un movimiento o no…

- Me gustaba la idea de mujer en una escena musical donde predominan los hombres…

- Sí, yo creo que sí. Creo que el último disco me puso en ese lugar donde muchas mujeres se han identificado. Incluso grupos que están en contra de la discriminación o que buscan obtener leyes para el matrimonio igualitario se han identificado mucho con mi música. Sobre todo con la canción Soy Pecadora, que un poco habla de eso. Del amor prohibido y en qué lugar te deja de exclusión y desamparo. Creo que sin querer queriendo he sido voz de algunos movimientos y eso me llena de orgullo. Porque realmente eso lo que pienso y creo que a la larga la honestidad en las canciones viene bien. La gente te quiere igual. Te va a ver y se agradece.

Y dentro de la música de los nuevos cancionistas - por poner una palabra que me gusta también - es difícil el lugar para la mujer como en todos los ámbitos laborales de la vida. Pero creo que en la música y en las artes las mujeres estamos teniendo cada vez mayor presencia, mayor peso y eso me gusta mucho. Es una manera de estar en la vanguardia de algo que está empezando a cambiar de fondo. Siempre tiene que a ver gente que abra caminos.

- ¿Qué pensás sobre el hecho de que muchos artistas se están volcando a la letra, a darle un sentido mayor a la palabra y que el público de alguna manera está eligiendo eso?

- Creo que toda esta camada de cancionistas se esmera mucho con lo que tiene que ver con el lenguaje y con lo que se dice y cómo se dice. Creo que hay una concientización de que quien tiene el poder de subirse al escenario está diciendo cosas que los otros después se la creen. Entonces es importante el cómo se dice. Tratar de apuntar hacia arriba y no de emparejar hacia abajo (…) De no menospreciar al escucha. Que el que escucha es capaz de entender cosas complejas. Y eso se muestra en la cantidad de gente. Y eso lo demuestra mucho la fuerza que está teniendo Fernando Cabrera, que es uruguayo y, que es referente de muchos de nosotros que venimos en otra generación. Fernando es muy críptico en sus letras y sin embargo está cada vez sumando más gente. De un público que está ávido de eso. Que no sea una canción pasatista y que no diga nada. Que sean canciones que se queden, que te muevan una fibra, que te hagan pensar.

- ¿Y cómo es tu relación con la palabra?

- Compongo de diversas maneras. Ahora estoy componiendo mucho con Teresa Parodi porque tenemos un espectáculo el 4 de agosto. Entonces mi relación con la palabra está muy marcada por su estilo también. Pero siempre que estoy por componer un disco leo mucha poesía. Me parece que la poesía es como una forma mayor de comunicación. Algo que con pocas palabras dice mucho. Tiene una gran tridimensionalidad. Es como que tiene varias capas y eso a mí me gusta mucho.

- Con el disco "Soy Pecadora", dejas atrás muchos prejuicios. ¿La música se vive así, de una manera más auténtica?

- Totalmente. Llegó un momento de mi vida que ya me sentía grande. De edad, de sufrimientos, de cosas, de vida, de amores, de desamores. Como que en un momento dije: “voy a decir lo que quiera, no quiero decir pavadas. Quiero decir algo que sea fuerte”. Y en realidad es una simple canción que habla de un amor prohibido, como tantos. Pero me dio mucha libertad a nivel compositivo.

- ¿Hay ganas de un tercer disco?

- Sí, totalmente. Estoy trabajado en eso. Estamos tratando de maquetear con música algunas letras Y ahora hasta el 4 de agosto estoy muy embebida con mi trabajo con Teresa, que me demanda mucha energía compositiva. Teresa es una trabajadora incansable y te manda y te manda una letra todos los días. No para, no para...

- Todo un desafío…

- Con ella es un desafío constante. Una mujer que tiene 30 discos grabados, que ha cantado con Mercedes Sosa, con todo el mundo. Que tiene un oficio que no se puede creer y energía vital por demás. Yo estoy ahí prendiendo, aprendiendo, aprendiendo. Disfrutando de su compañía, de su amistad. Honrada de estar haciendo este show. Para mí es un sueño.

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