En carne propia: SITIO ANDINO vivió la odisea de intentar conseguir una garrafa
Este medio recorrió los barrios del distrito capitalino La Favorita, ubicado a pocos kilómetros del Centro, y tras visitar más de una decena de negocios no pudo conseguir gas envasado. Cuando hay, los 10 kilos valen hasta $40.
Año tras año, invierno tras invierno, mientras la mayoría de los mendocinos combaten el frío en su casa haciendo uso de su red de gas natural, las familias más carenciadas deben padecer graves dificultades para conseguir garrafas y, de esa forma, poder calentarse.
Este problema se soluciona muy fácil, el tema es que los que tienen que tomar las acciones necesarias nunca se cagaron de frío o caminaron 50 cuadras para que les digan que no hay gas, había señalado la gremialista Raquel Blas mientras exigía que se modifique la forma en la que se distribuyen las garrafas.
Junto con Raquel Blas, representantes de Barrios de Pie relataron que en la mayoría de los departamentos conseguir una garrafa es todo un desafío y denunciaron sobreprecios en este producto por parte de los pocos comerciantes que lo tenían.
Por este motivo, SITIO ANDINOrecorrió el conglomerado La Favorita, uno de las barriadas más importantes del Gran Mendoza que no cuenta con servicio de gas por red, con el fin de descubrir si realmente encontrar garrafas es una misión imposible, tal como la describieron los vecinos.
En primer lugar, al llegar a la calle principal de La Favorita los vecinos que se encontraban en el lugar proporcionaron la dirección de los 5 lugares donde habitualmente se comercializaban las garrafas y otros 3 donde podían encontrarse eventualmente.
Sin embargo, al recorrer los negocios señalados la respuesta ante la consulta sobre la existencia de stock de gas natural siempre fue la misma: no hay hace más de una semana.
Ante esta situación, tal como haría una familia que necesita imperiosamente la garrafa para poder pasar el crudo invierno, la siguiente medida fue comenzar a hacer las averiguaciones pertinentes para conseguir gas aunque para ello haya que desplazarse varios kilómetros. No obstante, la respuesta en todos los lugares de muchas cuadras a la redonda fue siempre negativa.
Cuando darse por vencidos parecía la única opción ante la total escasez de garrafas, en una carnicería y verdulería de una vía secundaria cercana a la plaza de La Favorita pudimos encontrar la imagen que todos los vecinos anhelan ver: cuatro garrafas apiladas.
Sin embargo, la primera sorpresa al intentar adquirir la garrafa fue en relación al precio, ya que los $16 que en teoría debería valer este artefacto no se respetan en lo más mínimo y el precio ascendía a $29.
Al ser interrogado sobre el motivo del elevado precio de la garrafa, el comerciante indicó: A mí me la traen a $24 y vender garrafas no es fácil ya que ocupan mucho espacio, si no tenemos una ganancia, no podemos prestar ese servicio.
Como si esto fuera poco, de las cuatro garrafas que se encontraban en el comercio dos estaban vacías, una estaba reservada y la otra tenía como destino la estufa del dueño del comercio, por lo que comprar el gas natural fue imposible.
Para colmo, el costo de la garrafa en la zona es proporcional a la lejanía entre el comercio y el ingreso principal del barrio, ya que (cuando hay), en los lugares más anegados y carenciados el costo de la garrafa asciende a 35 y hasta $40.
Por todos estos motivos, la única luz de esperanza para los vecinos en su afán de conseguir gas natural envasado son los camiones de la garrafa social los cuales visitan la zona semanalmente.
Una vez por semana, a veces los lunes, a veces los miércoles, en la biblioteca popular del barrio se estaciona el camión que vende la garrafa a $16. Pero como hay tanta necesidad a las 7 de la mañana generalmente ya hay varios metros de cola y mucha gente se tiene que volver a su casa sin la garrafa, porque sólo traen 60, comentó una mujer que también se encontraba en busca de gas.
De esta forma, SITIO ANDINO comprobó en carne propia que conseguir algo tan simple y necesario como el gas natural puede transformarse en una odisea por lo menos en el distrito capitalino La Favorita. No obstante, según dijo la gente, en las villas de emergencia ubicadas en las cercanías de la calle Regalado Olguín y en la zona de El Challao la situación es similar.