El exjuez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza y expresidente de la Cámara Federal de Apelaciones, Alfredo Porras, falleció este miércoles a sus 73 años en la Clínica de Cuyo, donde había sido intervenido quirúrgicamente por una fractura. Su estado de salud se había agravado en las últimas horas a raíz de una enfermedad terminal por la que estaba bajo tratamiento.
El magistrado fue funcionario en las gobernaciones de José Octavio Bordón y Rodolfo Gabrielli en los noventa. Y fue protagonista de una situación inédita en la provincia. El "Pilo" lo designó como ministro del máximo tribunal, sin embargo poco más de un año después, en 1991, ambos mandatarios -el saliente y el entrante- lo convocaron para hacerse cargo del Ministerio de Gobierno del "Rolo".
Porras fue uno de los más prestigiosos abogados que dio el sur mendocino. Ya de joven, transitando sus primeros pasos presentaba hábeas corpus por los detenidos de la dictadura militar. Él mismo fue detenido por las autoridades del proceso.
Fue llevado al Palacio Judicial de San Rafael que por entonces se lo conocía como "La Departamental", en cuyo subsuelo torturaban a los presos políticos de la época.
Porras (segundo de izquierda a derecha) fue miembro de la Cámara de Apelaciones de Mendoza
"Me llevaron ametralladoras al sanatorio cuando nació mi hija", narró alguna vez y fuentes familiares revelaron que para que pudiera ver a la beba, su esposa la llevaba todos los días al patio del Tribunales, "y desde una ventana del subsuelo, la miraba".
De allí, lo trasladaron en un avión Hércules al centro de detención en la Unidad 9 de La Plata, y sus vivencias le permitieron ser uno de los testigos clave en el primer juicio político por delitos de lesa humanidad que se hizo en Mendoza, justamente en su tierra natal: San Rafael.
Como integrante de la Juventud Peronista, sin embargo, no fue torturado físicamente, pero sí psicológicamente. Sus declaraciones formaron parte del plexo probatorio contra los seis acusados en ese juicio, exautoridades policiales y militares con competencia en el sur provincial, que fueron condenados a perpetua.