El ministro de Economía y Finanzas, Martín Guzmán, rechazó hoy que a partir del programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) "se pueda hablar de tarifazo" dado que el compromiso asumido con el organismo financiero es el de actualizar las tarifas de servicios públicos "por debajo del coeficiente de variación salarial".
Al exponer en una reunión de la comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, donde se trata el proyecto para convalidar el acuerdo con el FMI, el funcionario afirmó que lo que se plantea es justamente "un esquema antitarifazo".
"No vemos posibilidades de decir que con el esquema que hemos presentado para la política tarifaria se pueda hablar de tarifazo con la política que hemos planteado. Justamente lo que hemos hecho es basarlo en un esquema antitarifazo, que es el que está reflejado en la ley 27.443 que fue vetada el 31 de mayo del 2018", señaló, al responder una consulta del senador chubutense de Juntos por el Cambio Ignacio Torres.
"Se hizo un esquema de segmentación en el cual hay tres segmentos. En el segmento de capacidad económica plena, que es del 10% (de la población), se busca retirar los subsidios y para todo el resto se busca una actualización de la tarifa por debajo del coeficiente de variación salarial. En el caso de la tarifa social, significativamente por debajo", subrayó el ministro.
"No se está contemplando un incremento en los derechos de exportaciones de los granos, el trigo, el maíz, el girasol, el poroto de soja y los demás granos", dijo Guzmán, en respuesta a una pregunta formulada por el senador entrerriano Alfredo De Angeli.
El ministro de Economía aclaró que sí se buscará "contar con instrumentos para poder evitar que haya un efecto desestabilizante en el costo de la canasta alimentaria de millones de argentinas y argentinos" a raíz del impacto de la guerra entre Ucrania y Rusia en los precios de los commodities.
"Dado que somos exportadores, se presenta la oportunidad de tener una dinámica de la balanza de pagos más favorable, pero el impacto en el precio de los alimentos es significativo y es algo que se viene viendo en las últimas tres semanas", precisó.
En ese sentido, consideró que "no hacer nada implica una situación que termina siendo profundamente regresivo en la Argentina".
"El Gobierno cuenta con limitados instrumentos y siempre se busca llegar a acuerdos primero a efectos de poder lograr que este shock que para la economía en su conjunto puede ser positivo no resulte en una presión en el precio de los alimentos que dañe a millones de argentinas y argentinos", insistió Guzmán.
Por otra parte, recordó que "hemos venido trabajando con los fideicomisos, buscando que haya contribuciones voluntarias, que se puedan utilizar para lograr una brecha entre la evolución del precio internacional y la del precio interno de los alimentos".
Sin embargo, enfatizó, "enfrentamos un shock de una magnitud que es difícil encontrar precedentes en mucho tiempo".
"Las decisiones que se tomen tienen que tener en cuenta la naturaleza del problema que enfrentamos, se buscan siempre alcanzar equilibrios entre los incentivos a la producción y el impacto en la inflación interna", concluyó.
Previamente, Guzmán había respondido que no había "ningún compromiso asumido" en el programa de entendimiento con el FMI sobre una modificación de impuestos como las retenciones; y subrayó que el diseño de políticas es "responsabilidad del Gobierno nacional".