La furia de los vecinos obligó a que un presunto violador tucumano tuviera que disfrazarse de policía para salir esposado de su casa, mientras las piedras y los insultos volaban por los aires. No había una sola persona en todo el barrio 1º de Mayo que no quisiera linchar al hombre, quien habría abusado sexualmente de una menor de 11 años.
13 de junio de 2026

