En una entrevista concedida a Televisión Andina, Sanz dijo que "hoy hay gente de la política, como (Anabel) Sagasti de un lado, los legisladores del radicalismo del otro lado, el gobernador, ex gobernadores" que deberían formar un "scrum sin exclusiones, hasta con los empresarios, los medios de comunicación" detrás del objetivo de lograr que se pueda realizar la megaobra.
"De última si hiciste todos los esfuerzos al final del camino, y habiendo hecho todos los esfuerzos, y del otro lado te encontraste con una pared, con una tozudés, con una discriminación, bueno, veamos, y ahí entonces recién ahí, volvé y empezá a discutir qué hacés con los fondos de Portezuelo".
"Lo que yo veía y sigo viendo es que ya había empezado en la provincia un debate sobre qué hacer con los fondos de Portezuelo cuando todavía Portezuelo no está caído. Entonces, mi primera acción fue: vamos a pelear por Portezuelo. Si después vemos que se cae, bueno, después veamos", sostuvo antes de definir su postura acerca del denominado plan B.
"Si en algún momento hubiera que discutir qué hacer con los fondos de Portezuelo, lo que no se puede perder de vista es cuál es el origen de esos fondos. Y el origen de esos fondos es una demanda que inició el gobierno de Arturo Lafalla, que siguió el gobierno de Roberto Iglesias, que Cobos acá firmó con Kirchner que esa demanda se traducía en una gran obra, y que luego Cornejo la monetizó, o sea, arregló con Macri cómo iba a ser el pago. O sea, hay una película, una sucesión de los gobernantes de Mendoza, peronistas, radicales y demás, pero que el origen fue el daño que la promoción industrial le causó a Mendoza en el cual el sur de la provincia se llevó la peor parte".
"Por lo tanto si hubiera en un futuro que discutir sobre los fondos, si es que no se hace Portezuelo, previo haber defendido a muerte a Portezuelo, el sur de la provincia tiene ahí una palabra central para decir. Porque lo que no podría ocurrir es que al final del camino, no tengamos Portezuelo ni tampoco el sur tenga una reivindicación", explicó Sanz.
El dirigente sanrafaelino fue específico y puntual en su argumentación al hacer una convocatoria en ese sentido: "Yo llamo la atención también de toda la dirigencia del sur de la provincia. Yo creo que en esto no es un problema del intendente de Malargüe o del pueblo de Malargüe. Es un problema de todos nosotros. Malargüe hoy, estoy absolutamente convencido, nos podría dar de comer a todos los sureños y a todos los mendocinos con minería, con petróleo, con energía renovable y con obra pública".
"Y el caso de Portezuelo es paradigmático, una obra que fue avalada y aprobada desde el comienzo, que forma parte del convenio con la Nación y que es la reparación histórica fundamentalmente, y acá un paréntesis, fundamentalmente con el sur de Mendoza porque si hubo un lugar en la provincia de Mendoza que sufrió los efectos de la promoción industrial", repasó.
En ese razonamiento, reiteró que "a Malargüe lo tenemos olvidado con el tema de la minería, cuando podríamos haber protegido al resto de la provincia, al resto de los departamentos con la Ley 7722, los que no quieren tener minería, bueno, que no la tengan, pero ¿por qué condenar a Malargüe que puede hacer minería sustentable, protegiendo el medio ambiente, no hay ninguna afectación al agua, y eso le podría generar muchísimo empleo.
Tercera cuestión, energías renovables: resulta ser que Emesa, la empresa provincial de energía, ganó durante el gobierno nacional anterior, cinco o seis licitaciones de energías renovables: fotovoltaicas, eólicas, algunas de ellas en el sur; te imaginás que los vientos del sur ayudan mucho a generación eólica. Ninguno de esos proyectos está en pie. ¿Por qué? ¿Faltan inversores, falta gesión? No lo sé".
"Yo respeto mucho a los ambientalistas que quieren proteger el agua en nuestros departamentos, y en todo caso si no hay licencia social para la minería ni en San Rafael ni en San Carlos ni en Alvear, bueno, macanudo; pero no la perjudiquemos a Malargüe donde hay licencia social, donde se puede hacer minería".
En su repaso de las posiciones políticas sobre este punto, Sanz se lamentó porque entiende que se perdió una oportunidad cuando ya en los debates de los candidatos a la Gobernación en 2019, los candidatos más importantes, (Rodolfo) Suárez y Sagasti decían lo mismo en el tema de la minería; luego, al poco tiempo lo pudieron respaldar en la Legislatura, pero cuánto duró el acuerdo? 24 o 48 horas. Bastó que hubiera movilizaciones que arrancaron en San Carlos, después en San Rafael, para que ese acuerdo se que cayera. Quiere decir que ni siquiera la política puede sostener los acuerdos.
Fijate que en aquel momento podrían haber dicho, bueno, si la gente no quiere tener minería en estos departamentos, pero defendamos a Malargüe, por lo menos sacar a Malargüe del cepo. Mirá, yo estoy seguro, Cristian, que en estos últimos dos años, desde enero de 2020 a enero de 2022, si Malargüe hubiera tenido la oportunidad de hacer minería, minería sustentable estamos hablando, no minería cualquier minería contra el medioambiente. Minería sustentable. En estos dos años hubiera generado tanto trabajo que los demás departamentos ya estarían mirando con otros ojos el problema".
Aquí fue donde Sanz repitió lo que lanzó esta semana de cara al futuro de la provincia: "Mendoza tiene que discutir de qué va a vivir porque nosotros hoy pensamos, a mi juicio equivocadamente, que el turismo es una cosa que nos va a salvar. El turismo nos ha disimulado la caída que hemos tenido en la agroindustria, la caída que hemos tenido en la metalmecánica; pero no te resuelve el problema de fondo"
Ese futuro es que no alcanza a observar con augurios, el ex senador porque entiende que "la Argentina durante probablemente varios años, esto es una visión medio pesimista que tengo, va a vivir una economía inestable, hasta que encontremos la salida. Entonces, si vos tenés una economía inestable, con una macroeconomía inestable, con inflación, con malas señales, tu resguardo provincial, tu protección provincial debe ser la diversificación económica, tener varias actividades que si se te cae, se te levanta otro".
Finalmente, Sanz, que dio comienzo a esta temática el lunes, finalmente dijo sentirse "frustrado porque estamos llegando al fin de la semana, y el debate que se inició de alguna manera con las declaraciones mías, está terminando de la peor manera. El debate, en lugar de profundizar y ver cómo podemos responder a la pregunta de qué va a vivir Mendoza, pregunta que también los sanrafaelinos deberíamos hacernos. De qué va a vivir San Rafael, gran pregunta que pasa el tiempo y no le damos respuesta. Está terminando la semana, y todo es un cruce de twits y de echar culpas.
Mirá, la política nacional y la política provincial, en eso involucro en general, está ingresando en un peligroso juego de suma cero".