La medida no diferencia entre el sexo de los contrayentes, con lo cual habilita tanto las uniones heterosexuales como homosexuales. El otro requisito, además de la constancia del domicilio en el que se está alojando la pareja, es la presentación del pasaporte sellado en la fecha de ingreso al país.
Se trata de una iniciativa del alcalde, Mauricio Macri, que en 2010 ya había promovido la legalización del matrimonio gay.
Esta normativa se establece a una semana de que el Congreso Nacional aprobara una ley de de identidad de género, que le permite a las personas decidir el sexo y el nombre con el que se las registrará en su documento, sin exigirles ningún tipo de justificación por los cambios que realicen.
Dos años atrás, se sancionó en el país la ley de matrimonio igualitario, que habilitó los casamientos entre personas del mismo sexo, poniéndolos en pie de igualdad con los de las parejas heterosexuales. Así, Argentina se consolida como un país abierto y amigable con los homosexuales.
Fuente: Infobae
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