Es uno de los "peso pesados" que quedó afuera del armado de las listas legislativas de Cambia Mendoza para las elecciones de este año, más por decisión propia que por estrategia partidaria. Por lo tanto, el año próximo se despedirá de la Legislatura tras doce años ocupando una banca (16, si se suman los cuatro como presidente del Senado cuando fue vicegobernador entre 2003 y 2007). Se trata de Juan Carlos Jaliff, quien esta semana fue protagonista de un mini homenaje en la que fue su última asamblea legislativa.
En la sesión bicameral que estableció el inicio del periodo de sesiones extraordinarias (del 31 de octubre de 2021 al 30 de abril de 2022), el vicegobernador Mario Abed se "salió de libreto" y le dio la palabra al histórico dirigente y -como él mismo lo ha definido- amigo personal, para que ensaye una despedida.
El legislador radical, de 70 años de edad, manifestó su orgullo por haber formado parte durante tanto tiempo de la que mencionó como "la Legislatura que más trabaja en el país, desde siempre". Una frase que Jaliff ha acuñado en otras oportunidades, como el año pasado, cuando en plena cuarentena estricta por la pandemia de Covid-19, el parlamento local fue el primero del país en reiniciar sus actividades y en -por ejemplo- sancionar una ley de forma remota (vía online) en la historia argentina.
"Si bien la Constitución acota el periodo ordinario de sesiones, en Mendoza siempre se ha seguido trabajando todo el año, excepto algunos días de julio y enero. Las extraordinarias siempre son pedidas por la propia legislatura", valoró.
"La verdad que ha sido un trabajo que me ha producido muchas satisfacciones en lo personal, pero también en lo político", manifestó el senador, quien al finalizar su discurso fue aplaudido por los colegas que formaron parte del evento, de todas las bancadas. Un gesto que agradeció, al borde de las lágrimas.
Jaliff ya anunció que una vez finalice su tarea legislativa, iniciará el proceso de jubilación. No obstante, aclaró que continuará "haciendo política" y que acompañará a Abed en los dos años que le restan de gestión. "Tengo un compromiso personal y político con mi gran amigo", había dicho tiempo atrás en diálogo con Sitio Andino.
Justamente el presidente del Senado le pidió públicamente que en ese lapso cumpla la función de asesor "ad honorem". "Ha sido un honor haberlo tenido en esta cámara. Espero que nos siga acompañando, que es el pensar de todos los legisladores", manifestó Abed.
Reconocido unánimemente como "el que más sabe sobre el funcionamiento de la Legislatura y su reglamento", el funcionario es motivo de consulta no sólo de sus compañeros/as de banca, sino también por representantes de otras fuerzas políticas, a la hora de resolver cuestiones técnicas. Incluso en las sesiones de tablas, se lo ha visto pedir la palabra para destrabar conflictos en torno a razones reglamentarias, y en los cuartos intermedios su banca suele ser el lugar de encuentro de los legisladores de todos los espacios.
El momento de la despedida de Jaliff en su última asamblea legislativa