La justicia condenó este lunes a Eduardo Olivera Castillo (24), alias "Fatmagul", a la pena de 27 años de cárcel como autor del crimen de la menor Micaela Martinelli (15), quien fue asesinada de un balazo en la espalda al quedar en medio de un tiroteo entre bandas, en el 2016.
Olivera Castillo fue encontrado culpable del delito "homicidio agravado por el uso de arma de fuego agravado por la participación de un menor en concurso real con lesiones agravadas". Esto último porque también baleó a un joven. Además, se le declaró la reincidencia.
Los magistrados adhirieron a lo solicitado por la fiscal del caso, Andrea Lazo, quien en sus alegatos había solicitado, justamente, la pena de 27 años.
Por su parte, la querella había requerido una pena de 28 años y la defensa la absolución del imputado.
Micaela Martinelli fue asesinada el 8 de junio del 2016 en Mazza y Luján de Cuyo del barrio El Jarillal, en Las Heras.
La menor quedó en medio de un tiroteo entre bandas y recibió un disparo en la espalda, que le provocó la muerte. Se cree que dos sujetos en moto querían atacar a un joven que en ese momento estaba junto a la menor.
Testigos afirmaron que Micaela justo se había detenido en el lugar para pedirle fuego a esos chicos, lo que provocó que quedara en ese lugar por algunos minutos, justo cuando se desató la balacera.
La investigación del caso estuvo estancada durante al menos cuatro años, hasta que en el 2020 la fiscal de homicidios Andrea Lazo reunió algunas pruebas y ordenó la captura de Olivera Castillo.
El famoso "Fatmagul" había sido el primer sospechoso del caso, pero por falta de pruebas nunca fue imputado en la causa. Esto permitió que gozara de la libertad durante varios años y hasta que lograra ocultarse de la policía, posiblemente, sabiendo que estaba complicado con el crimen.
Los testigos presenciales lo habían identificado directamente como el autor, en tanto que también señalaron a un joven apodado "Cachete", pero como este tenía 14 años al momento del hecho, era inimputable.
De esta forma, la investigación -que estuvo en manos de al menos tres fiscales durante estos años- se centró en Olivera y a pesar del intento de su defensa por hacerlo zafar, distintos organismos avalaron la pesquisa de Lazo.