Antivacunas: una decisión individual que pone en riesgo la inmunidad colectiva
Esta semana la agenda del gobierno de Mendoza se concentró en buena parte en recalcarle a los mendocinos la importancia y necesidad de que se vacunen contra el Covid. Es que hasta ahora la vacuna es la única herramienta para darle batalla a un virus que está haciendo estragos en el mundo entero y que en Argentina ya se cobró la vida de más de 100.000 personas. Sin cura hasta el momento y con una virulencia tremenda, vacunar a la mayor cantidad de personas es clave. Sin embargo, hay un gran número de mendocinos que es reacio a la inoculación y eso preocupa a las autoridades. Los motivos que explican esto y porqué es un riesgo.
Mucho se habla de la inmunidad de rebaño o inmunidad de grupo. Y alcanzarla es el objetivo de todas las naciones, para lo cual hay en el mercado una variedad de vacunas entre las que los países han tomado según diversos criterios, entre los que entran en juego factores científicos, económicos y hasta políticos.
Pero más allá de eso, la adhesión de los ciudadanos en condiciones de vacunarse es imprescindible para lograr esa "inmunidad" colectiva que se pretende para aplacar la transmisibilidad del virus y evitar que se desarrollen formas graves de la enfermedad.
En Mendoza el dato es preocupante. La población objetivo a vacunar, que hasta ahora incluye a todos los mayores de 18 años; es de 1.400.000 personas. Pero de éstas, unas 400.000 no se han inscripto aún para recibir su dosis. A esto se agrega otro dato que alarma: muchos de los inscriptos no acudieron a recibir su vacuna. Como muestra de esta preocupación, el propio gobernador pidió en más de una oportunidad que concurran a vacunarse. Hasta ahora, el grupo con menor adhesión a la inoculación es el de 30 a 40 años, con lo cual las autoridades hicieron el llamado de atención.
Y para despejar dudas acerca de si es conveniente, segura, y eficaz la vacuna, que son algunas de las fundamentaciones de aquellos que se resisten a la inoculación, consultamos a especialistas para que brinden su opinión. "Las entidades que generan conocimiento en medicina promueven sin discusión la vacunación esperando lograr la inmunidad de grupo en esta pandemia. Gracias a la vacunación se permitirá recuperar la normalidad tal cual la conocíamos previamente", advirtió el médico José Lodovico Palma, presidente del Círculo Médico de Mendoza y presidente de la Federación Médica de Mendoza.
"Es difícil predecir cuántos deben estar vacunados de acuerdo a la región para llegar a un punto de inmunidad global. Algunos dicen el 60%, otros el 70% y otros sostienen que se requiere el 90%. Es muy importante considerar la eficacia de la vacuna: ninguna lo es al 100%, eso supone mayor proporción de personas que deben estar vacunadas con el esquema completo", agregó el especialista en terapia intensiva cardiología.
Además, advirtió que "hay nuevas variantes del virus, como las cepas Manaos, Delta, que hacen que el grado de inmunidad colectiva disminuya". "La inmunidad de grupo es muy importante para detener la pandemia. Es imprescindible vacunarse pero hay expertos que creen que nunca se alcanzará y el virus podría volverse endémico, como el de la influenza, o la gripe". "Lo más importante es alcanzar buena cobertura y mantener las medidas de cuidado. Estar vacunado no convierte a una persona absolutamente en inmune, pueden seguir existiendo formas leves y seguir transmitiendo la enfermedad". Como conclusión, sostuvo: "Tenemos que vacunarnos y cuidarnos
para que decaigan exponencialmente los casos ".
¿A qué se debe la resistencia de muchos a vacunarse?
Esta es la pregunta que el licenciado en Psicología, Walter Motilla, respondió. "Hay un mecanismo humano de negacionismo, de defensa, por el que la persona dice ´no está pasando´". "Generalmente las personas que se niegan a vacunarse no quieren asumir esta crisis global, pero esto no es algo nuevo: las vacunas históricamente han sido resistidas. En términos globales e históricos toda innovación primero genera una fuerte oposición".
Por otro lado, explicó el psicólogo, hay un "miedo a que algo los invada, no saben qué cosas puede hacer en el cuerpo". Además, destacó que esta cuestión de rechazar cualquier vacuna o preferir una en especial "es un dilema que antes no existía". "Cuando se vacuna a los niños en la escuela nadie pregunta qué marca es la vacuna que colocan. Acá entró en juego la guerra de empresas farmacéuticas y el marketing", advirtió Motilla.
Destacó otros factores que entran en juego, como los políticos-ideológicos. "Hay información que la gente maneja y antes no tenía, pero mucha de esa información no es verdadera: hay un exceso y circulan muchas fake news que atentan contra la salud pública, mucha gente diciendo cosas que no son correctas, se escuchan mucho a los influencer. Hay una intoxicación de información y en un punto no sabemos distinguir la verdad de la no verdad".
Y recalcó: "Tenemos que tomar conciencia del rebaño, es algo que nos conviene a todos. Estamos en medio de una batalla y cada uno hace lo que puede pero tenemos que entender que la solidaridad nos va a salvar".
"Para lograr esa inmunidad tenemos que tener valores humanitarios, la única solución es ver más allá, mirar en perspectiva, sin ser ingenuos", resaltó. "Tenemos que hablar con especialistas e informarnos con fuentes fidedignas sobre la importancia y la eficacia de la vacunación, entender que la vacunación no es para mi, sino para el otro". "Mi mensaje para cada uno que se resiste a la vacunación es: ´Vacunate en memoria de los que soñaron con esta oportunidad y perdieron la batalla´".