La cineasta Florencia Kirchner, hija de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, se encontraba internada este miércoles en el Sanatorio Otamendi por un cuadro de infección urinaria.
La cineasta Florencia Kirchner, hija de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, se encontraba internada este miércoles en el Sanatorio Otamendi por un cuadro de infección urinaria.
La joven ingresó en el reconocido centro de salud del barrio porteño de Recoleta el pasado martes, acompañado por su madre: pasó la noche internada y se baraja la posibilidad de que en las próximas horas le den el alta.
El estado de salud de Florencia Kirchner ya había sido noticia anteriormente, ya que pasó más de un año en la ciudad cubana de La Habana por un tratamiento médico: había viajado en febrero de 2019 para participar de un seminario de guión de cine y, por problemas de salud, no pudo regresar a la Argentina.
De acuerdo al diagnóstico que difundió la propia Cristina Kirchner en aquel momento, la joven estaba afectada por "trastorno de estrés postraumático; síndrome purpúrico en estudio, polineuropatía sensitiva desmielinizantede etiología desconocida, amenorrea en estudio, bajo peso corporal y linfedema ligero de miembros inferiores de etiología no precisada".
En ese sentido, la cineasta aseguró que "lo que pasó en los últimos cuatro años fue más allá del ensañamiento mediático".
"Empezó a haber ensañamiento judicial, mandaban policías a mi casa, parecía que todas las semanas iba a pasar algo, tenía tres jueces que hacían conmigo lo que querían: éso fue lo que me enfermó a mí", lanzó durante una entrevista radial.

