Miles de manifestantes contra la reforma laboral y los recortes en España
El Día del Trabajador celebra en un contexto de recesión y una crisis económica que ha llevado a un máximo histórico de 5.639.500 desempleados y una tasa de paro del 24,44%
El rechazo a la reforma laboral y a los recortes sociales anunciados por el Gobierno han centrado las movilizaciones de este Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, que se celebra en un contexto de recesión y una crisis económica que ha llevado a un máximo histórico de 5.639.500 desempleados y una tasa de paro del 24,44%, según los datos del primer trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA). Por ello, y pese a las deslucidas movilizaciones del pasado domingo, se han celebrado manifestaciones en casi 80 ciudades españolas con gran éxito de participación.
La marcha de Madrid, que dio comienzo en la Plaza de Neptuno, ha discurrido por Cibeles y la calle de Alcalá pese a la lluvia, y aunque con menos participación que las protestas de los últimos meses, ha sido muy multitudinaria. De hecho, casi ha duplicado en asistencia a la celebrada el 1 de mayo del año pasado, en la que las organizaciones sindicales convocantes, CCOO y UGT, dijeron que congregó a 41.000 personas. En esta ocasión, el líder de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, ha cifrado en casi un millón las personas que han salido a la calle en España, de las que 100.000 dice que han estado en Madrid; 120.000 personas en Galicia y 110.000 en Cataluña y Valencia.
En Barcelona ha sido la celebración más masiva que se recuerda del Primero de Mayo de los últimos añosSolo en Barcelona decenas de miles de personas han recorrido las calles del centro para reclamar políticas de crecimiento económico y protestar contra la reforma laboral y los recortes, en la celebración más masiva que se recuerda del Primero de Mayo de los últimos años. Fuentes sindicales han cifrado en unos 100.000 los participantes en la manifestación central, convocada por CCOO y UGT, y que ha recorrido, en un ambiente pacífico, el trayecto entre la confluencia del Paseo de Gracia con Ronda de Sant Pere y la avenida de la Catedral. Los Mossos d'Esquadra, en cambio, los cifra en 15.000.
El año pasado, los sindicatos cifraron la participación en la marcha principal de Barcelona en 40.000 personas y los Mossos, en 8.000. En años anteriores, el número de participantes había sido más o menos similar a los de 2010, incluso menor antes de la crisis.
La manifestación central en la capital catalana ha estado encabezada por los líderes sindicales Josep Maria Álvarez (UGT) y Joan Carles Gallego (CCOO), quien llamó a los trabajadores a "no tener miedo" y luchar en las empresas contra la reforma laboral y en la calle contra los recortes. Además, cerca de un millar de personas se ha manifestado en la capital catalana, siguiendo la convocatoria del sindicato CGT, en una marcha que ha discurrido entre Via Laietana y Plaza dels Àngels, mientras unos pocos centenares más han ido desde Plaza Universitat al Raval convocados por USOC, el tercer sindicato de Cataluña.
En Madrid, la marcha ha terminado en la Puerta del Sol, donde los secretarios generales de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, que la encabezaban, la han cerrado con sendos discursos.
Primero fue Méndez, que arrancó el suyo arremetiendo contra la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, a la que preguntó si pretende "privatizar también" la Puerta del Sol. "Es un Primero de Mayo contra la destrucción de empleo" y contra "las políticas de demolición de los servicios públicos y los derechos laborales", afirmó. "No nos van a callar", dijo, y señaló que aunque quieran "imponer la ley del silencio", se seguirán manifestando "de manera multitudinaria". Al mismo tiempo, acusó al Gobierno de estar "embarrancando" el barco de la economía y de preocuparse solo de salvar a los de primera clase y sus pertenencias mediante la amnistía fiscal.