Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) detallaron que, en total, el miércoles asistieron a los establecimientos educativos, alrededor de 11 mil estudiantes con trayectorias débiles, es decir, poco más de la mitad de los 20 mil que esperaban.
Agregaron que a estos 11 mil alumnos/as, cifra que se desprende de la asistencia contabilizada en todas las escuelas- tanto públicas como privadas- que recibieron a niños, niñas y adolescentes, hay que sumar a otros 7 mil estudiantes de distintos años que regresaron para completar los talleres que quedaron truncos tras el cierre de colegios por la pandemia de coronavirus.
"Un poco más de la mitad de las trayectorias débiles asistió pero esto es progresivo porque aún existe cierto temor de parte de papás o mamás de enviar a sus hijos/as a la escuela. Ahora, cuando se siga demostrando de que es un lugar seguro, de que hay protocolos y responsabilidad de las autoridades, probablemente se produzca una cadena y cada vez se sumen más", dijeron desde la DGE.
Con esta expectativa y con el titular de la cartera, José Thomas, en Buenos Aires para participar de la asamblea del Consejo Federal de Educación (CFE) donde se revelarán los nuevos protocolos sanitarios para el inicio de clases en general y de forma presencial (en Mendoza, el 1 de marzo), la DGE ratifica su objetivo: "la mayor presencialidad posible".
Estos protocolos van a definir no sólo las medidas de higiene si no que también tendrá en cuenta cómo actuar ante situaciones como, por ejemplo: alumnos/as que no asistan a clases presenciales por cualquier motivo, es decir, cómo será el abordaje en estos casos.
Luego de la publicación de los nuevos protocolos- a cargo de la Nación- la DGE realizará, de ser necesario, las modificaciones que crea pertinentes y emitirá sus propias normativas al respecto y, a partir de ahí, las escuelas tanto públicas como privadas deberán adaptar sus medidas sanitarias a las resoluciones provinciales vigentes.