Se murió uno de los jóvenes que este viernes por la madrugada fue baleado durante dos fiestas clandestinas en Ciudad. Se trata de Héctor Ezequiel Gutiérrez (26), quien quedó internado luego de recibir un tiro en el abdomen mientras estaba en el barrio San Martín. Por el hecho no hay detenidos. El otro herido de la madrugada continúa grave.
Este inicio de año tuvo varias fiestas clandestinas y al menos dos ocurrieron en el interior del barrio San Martín, a unos 500 metros de distancia entre una y otra.
En uno de esos eventos se encontraba Héctor Gutiérrez, quien había estado en las celebraciones en la fiesta que se hizo cerca de la Plaza Picapiedras, entre las manzanas 7 y 8.
A las 8 de este viernes llegó en grave estado a la guardia del Hospital Lagomaggiore porque tenía una herida de arma de fuego en el abdomen. A pesar de ser intervenido y asistido por los médicos, Gutiérrez dejó de existir cerca de las 14.
Por el hecho no hay detenidos y la causa la instruye la fiscal Claudia Ríos, de Homicidios, quien subroga a su par Andrea Lazo.
En este último hecho, otro sujeto recibió un tiro en una oreja pero luego de ser asistido, se fue del hospital y todavía no fue ubicado para que declare en la causa. Su testimonio sería importante para encaminar la causa y establecer quién fue el autor y qué ocurrió en ese instante donde resultó herida la víctima fatal.
Este viernes también sucedió otro hecho similar en otra fiesta clandestina en el mismo barrio San Martín. Pero sucedió horas antes, a las 5 y se conoció cuando unas personas trasladaron en un Peugeot 206 a Facundo Damián Domínguez (23), quien fue asistido por una herida de arma de fuego en el abdomen.
Entró con delicado estado de salud al quirófano y quedó en observaciones tras ser operado, indicaron las fuentes. Según las declaraciones de algunas personas, el ataque ocurrió en una casa de la manzana 47 del barrio San Martín -cerca de los monoblocks de la zona conocida como Fuerte Apache- donde se realizó una fiesta clandestina (cerca.
Según la reconstrucción, habían cerca de 200 personas en el lugar y a la víctima la observaron cuando estaba rodeada por otros sujetos. En un momento escucharon una detonación de arma de fuego y cuando los testigos salieron, observaron a Domínguez tirado en el piso y lo llevaron al hospital.