Como consecuencia de la crisis económica que padece el sector y la falta de respuestas a sus reclamos, los prestadores de la salud privada de todo el país suspenderán las atenciones ambulatorias programadas, no urgentes, el próximo lunes 28 de diciembre, durante tres horas (de 10 a 13).
"Es una medida de concientización y un llamado de atención para los financiadores (obras sociales y PAMI) y el Gobierno, para que revisen nuestra situación, que es crítica", aseguró José Luis Sánchez Rivas, presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Mendoza (ACLISA), en diálogo con el programa "Nada Simple" de Radio Andina (FM 90.1).
En definitiva, el sector demanda un incremento de los aranceles en el orden del 55% a partir de enero de 2021, además de la continuidad del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y de la reducción de las cargas previsionales e impositivas.
"Venimos de un periodo de pandemia muy grave y crítico, con un consumo y gasto desmesurado, y un aumento de costos por encima del 80%. Al haberse congelado los ingresos por parte de los financiadores durante los últimos diez meses, subsistimos con los ATP y algunas medidas fiscales, pero a partir de enero desaparecerán. La crisis es terminal, nos estamos comiendo el capital del trabajo. Si para pagar salarios debemos pedir dinero prestado o subsidiado, estamos muy mal. Vivimos de lo que los financiadores nos pagan y deben aumentar los valores", sentenció el titular de ACLISA.
Para ejemplificar la delicada situación que atraviesan, Sánchez Rivas indicó que un paciente Covid-19 que requiere respirador, "por día -tan sólo en medicación- demanda un gasto de $18 mil diarios", cuando al inicio de la pandemia para la misma atención se erogaban alrededor de 2 mil pesos. "Con los aranceles congelados, se torna insostenible. Con esta realidad no tendremos con qué hacer frente la nueva ola de contagios", alertó el profesional de la salud.
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El comunicado de la Federación Argentina de Prestadores de Salud