Un hecho bastante insólito se registró este martes por la mañana en la Delegación de Bomberos de la Zona Este en Junín. Un bombero que regresó de trabajar luego de cumplir con una sanción administrativa, tuvo un episodio desafortunado cuando le entregaron nuevamente el arma reglamentaria. Al efectivo, tras colocar el cargador, se le disparó la pistola calibre 9 milímetro en la oficina del titular de la dependencia. A raíz del hecho, fue nuevamente suspendido y esperan por una serie de pericias.
El hecho sucedió a las 11.30 cuando un auxiliar primero de la Policía, que trabaja para Bomberos, se reintegró a la delegación de la Zona Este, ubicada en calle Uruguay de Colonia, Junín.
El efectivo había estado sancionado administrativamente por llegar tarde a su lugar de trabajo. En ese momento, cuando estuvo frente al subcomisario tras cumplir con el "castigo", se le devolvió el arma reglamentaria.
Según la información, el policía realizó una mala verificación del arma provista -la cargó- y de manera accidental se le disparó adentro de la oficina del titular de dicha dependencia. Como consecuencia del disparo, el piso y un zócalo fueron dañados.
Afortunadamente, nadie resultó herido pero inmediatamente se realizaron las actuaciones de rigor y el involucrado quedó desafectado de sus funciones momentáneamente. Se le retiró la pistola HI-Power, se lo trasladó a Sanidad Policial y se le dio intervención a la Inspección General de Seguridad, quien inició un nuevo sumario administrativo.
Según detallaron, el auxiliar podría recibir una sanción de unos 30 a 40 días y sin goce de sueldo. E incluso, podría ser desplazado del lugar de trabajo, dependiendo de los resultados de las pericias psicológicas. Por otro lado, deberá recibir nuevamente instrucción de tiro, adelantaron.