El alouatta caraya o mono aullador, es uno de los primates más grandes de América. Suelen llegar a pesar entre 5 y 9 kilos dependiendo si es hembra o macho. Se alimentan de frutas, semillas, hojas y brotes. Y su aullido, por una cámara de resonancia en el aparato bucal, puede oírse unos cuatro kilómetros. Una especie de este animal fue recuperado este lunes luego de un allanamiento que realizó la Policía Rural en Guaymallén. Un hombre de 70 años quedó demorado y, como sucede en estos casos, los propietarios los tienen a modo de mascotas y para "ostentar" su alto poder adquisitivo.
El procedimiento sucedió este lunes en una vivienda ubicada en calle Benjamín Argumedo en el distrito de La Primavera. Los efectivos recibieron una información que en ese domicilio habían unos animales exóticos y, tras realizar diferentes tareas de rigor, confirmaron la situación.
Por ese motivo, con una orden judicial, los efectivos de la Rural irrumpieron en el lugar por violación de la Ley 22421 que hace referencia a la fauna silvestre. Tras entrar y revisar el predio, encontraron a un mono aullador macho de unos ocho años y dos loros habladores del norte chaqueño.
Según la información, estos animales en conjunto, están valuados en más de 250.000 pesos en el mercado negro, es decir, si lo adquieren de manera ilegal. En ese sentido, explicaron que son oriundos del norte del país. Por eso se los puede encontrar en Paraguay, Brasil y hasta en Misiones.
Y que algunas personas, con un poder adquisitivo importante, los hacen traer para tenerlos a modo de mascota, para ostentar, indicaron. En este caso, el propietario lo había traído hace muchos años, según explicó, y un camionero fue el que lo trajo desde el norte.
"Estos monos aulladores los traen en camiones desde el norte del país. De unos diez que traen, solamente tres sobreviven. De allí su alto costo en el mercado ilegal", explicaron los conocedores.
Además, detallaron que para realizar dicho traslado, los animales son "dopados" y que esa situación los pone en peligro. Según informes del Conicet, estas especies están dentro de los 25 primates que están en peligro en el mundo.
Luego del allanamiento, tanto el mono aullador como los loros quedaron a cargo y resguardo del personal de la Policía Rural y de los trabajadores de Recursos Naturales para su atención veterinaria y seguimiento.