Personal de la División de Sustracción Automotores de la zona Este realizó una investigación que permitió el secuestro de siete camionetas que habían sido robadas entre julio y setiembre de este año en el Gran Mendoza. Las medidas se realizaron entre el miércoles y jueves y lo que llamó la atención es que estaban en perfectas condiciones y ocultas en una playa de estacionamiento y en unas cocheras de San Martín. Por qué las buscan, qué hacen con los vehículos y qué tienen que ver los autorobos y la venta de autopartes.
La investigación llevó más de dos meses y los robos tuvieron dos lugares en común: Ciudad y Guaymallén. El objetivo era dar con una banda dedicada a la venta de autopartes en la zona Este.
Según la reconstrucción, los delincuentes se dedicaban a "levantar" vehículos en la vía pública en el Gran Mendoza y luego los llevaban a San Martín donde los "enfriaban", es decir, los dejaban ocultos hasta que lo pudiesen desarmar para luego vender las autopartes de manera ilegal.
En estos casos, detallaron, no fueron cometidos mediante a asaltos a mano armada. Es decir, los delincuentes los sustrajeron sin hacer uso de la fuerza con las víctimas. Por estos robos, los efectivos realizaron un seguimiento y solicitaron unas medidas.
Las mismas se desarrollaron en dos inmuebles ubicados sobre calle Almirante Brown: en uno había una playa de estacionamiento privada y en otro que funcionaba como cochera. El resultado fue positivo porque secuestraron siete vehículos que tenían pedidos de secuestro vigente.
Los efectivos recuperaron una camioneta Isuzu que había sido robada el 29 de setiembre. Una Chevrolet C-10 sustraída el 11 del mismo mes en Capital, igual que una Chevrolet Blazer que la "levantaron" el 22 de setiembre pero en jurisdicción de la Comisaría Novena de Guaymallén.
También encontraron dos Ford Ranger y una Explorer, las cuales fueron robadas en setiembre y julio respectivamente.
Los investigadores analizan dos situaciones que pueden ocurrir con estos vehículos. Una de ellas habla sobre posibles autorobos, es decir, que la gente busca deshacerse de los rodados por motivos particulares y así cobrar el dinero del seguro dependiendo de cada compañía.
Para eso usarían la metodología de "enfriamiento" para así tenerlos guardados para poder cobrar el seguro.
Otro de los puntos investigados es el accionar de los delincuentes que actúan de esa manera para después poder vender las autopartes. Creen que podrían haber dos bandas relacionadas: una que se en carga de robar los vehículos y otra que las desarman y venden las autopartes.
Según tienen entendido, la búsqueda de estos vehículos es por la falta de repuestos que hay en algunos modelos y también por el alto costo que pueden tener los mismos.
Por los procedimientos detuvieron a dos hombres y quedaron a disposición de las autoridades para establecer qué responsabilidad tienen en los hechos.