Los municipios reforzaron los controles a partir del fin de semana, fundamentalmente desde el domingo a las 16, cuando inició el retroceso a Fase 1 en toda la provincia por 37 horas y media, para disminuir al máximo el movimiento de personas en el marco del Día del Estudiante. A juzgar por las postales que dejaron los puntos neurálgicos de las comunas, en las que se aprecia una escasa circulación, la ciudadanía acató en su mayoría la disposición del Gobierno.
"Hay una buena señal de que el mensaje se comprendió y que se deben evitar las grandes aglomeraciones", sintetizó en declaraciones radiales el funcionario. No obstante, informó que entre el fin de semana y el lunes se labraron en la ciudad unas 100 actas por incumplimientos al decreto gubernamental, y otras tantas por no respetar la salida según terminación de DNI o mal utilización del tapabocas.
Más allá de la positiva repercusión que tuvo el confinamiento total por dos días, el intendente descartó que se adopte como una medida extensiva en el tiempo. Dejó claro que se trató de una cuestión puntual atendiendo a la fecha. "Es una pausa para cuidarnos entre todos responsablemente", graficó.
En ese sentido, resaltó que una vuelta a Fase 1 continua "significaría el knock out definitivo para algunos sectores de la economía".