La historia de rupturas políticas en Protectora es intrínseca a sus orígenes, y en los últimos días se produjo un nuevo quiebre que se hizo evidente en la Cámara de Diputados provincial.
La historia de rupturas políticas en Protectora es intrínseca a sus orígenes, y en los últimos días se produjo un nuevo quiebre que se hizo evidente en la Cámara de Diputados provincial.
Ahora, en ese cuerpo parlamentario conviven los monobloques "Protectora Línea Fundadora" (compuesta por Mario Vadillo) y "Protectora Fuerza Política" (integrada por Pablo Cairo) y, de esta manera, ya son once las bancadas en la Cámara Baja.
Por el momento, el espacio que salió más favorecido (al menos con cargos locales) es el que integra Vadillo. En ese sector se incluyen el senador Marcelo Romano y las/os concejales Luis Giachino, Lisi Rodríguez, Rubén Lázaro y María del Carmen Olivera.
Cairo, en tanto, quedó con el nombre original del partido (él es el presidente del mismo) y también con el diputado nacional José Luis Ramón a la cabeza.
Las diferencias entre quienes son parte de Protectora se evidenciaron en el debate por la intervención y expropiación de la empresa Vicentín. Ramón había apoyado la propuesta del Gobierno nacional (aunque después, con el proyecto original desvanecido, lo desmintió), mientras que Romano y Vadillo se mostraron en contra y lo expresaron en un comunicado.
Las separaciones en Protectora comenzaron casi al mismo instante de su fundación. En 2017, llegaron a la Legislatura en un frente con el Partido Intransigente y Mas Fe. Meses después de las elecciones, el PI se separó del espacio nacido de una ONG y, posteriormente, el partido que comanda el pastor Héctor Bonarrico también se fue de la coalición e, incluso, ahora se ubica prácticamente dentro del oficialismo.

