La versión policial es que los tres amigos charlaban y cosían unos borradores que debían llevar a la escuela en el fondo de la casa del menor de ellos, Diego Leonardo Heredia (12 años), cuando se escuchó un estruendo que sacudió a más de uno en el barrio Dorrego, en Concepción, Capital de San Juan. A ese ruido corto y seco, le siguieron gritos y desesperados pedidos de ayuda porque había sido un disparo de escopeta casera (conocida como tumbera) que recorrió un poco más de un metro y se coló inclemente en el pecho del chico dueño de casa.
10 de mayo de 2026


