Puede que sea el efecto buscado luego de que el Banco Central, a principios de enero, flexibilizara la exigencia de encajes (fondos retenidos como respaldo por ley) a los bancos a cambio de volcar la diferencia al sistema, a un interés más bajo. Lo cierto es que desde entonces la tasa para préstamos personales, en cuenta gotas, no dejó de bajar y la más conveniente se ubica ya cerca del 66%.
Es el promedio de lo que las entidades cobran efectivamente por el otorgamiento de créditos, luego de que en los últimos meses de 2019 alcanzara un récord de entre 71,4% y 74,8%.
Con ese costo cobrado por los bancos comenzó el 2020. Pero en lo que va del primer mes del año, ya se redujo hasta 2,5 puntos, y hasta 4,1% en comparación con diciembre pasado.
En principio, el Central se fijó una meta del 40% con la medida que obliga a prestar al menos 2 de cada 10 pesos, en principio, a micro y pymes. Y se espera que tenga su correlato también en los personales.
La evolución del último mes
Al 13 de diciembre, tomar un préstamo personal a más de 180 días implicaba asumir un interés del 73,38%. Un nivel que fluctuó hasta bajar a poco más del 70% el primer día hábil del año, para volver a subir por última vez al 71,7%.
Los últimos datos informados por los bancos muestran que sobre fines de la semana pasada cobraban 66,03% a 180 días, y 69,29% por encima de ese plazo. El registro al lunes 13 manifiesta otra leve retracción (66,51% y 69,26% respectivamente) y confirman la tendencia a la baja.
Los datos corresponden a la tasa promedio ponderada por el monto efectivamente desembolsado diariamente.
Cabe recordar que el organismo había anunciado la decisión de reducir el porcentaje de depósitos inmovilizados el viernes 3 de este mes. El marco legal estipula que el capital correspondiente debe mantenerse en efectivo en bóvedas de la institución o en sus cuentas en el Banco Central.